Un primer dato es innegable: el surgimiento de un nuevo sector, Corriente Peronista Mendoza, golpeó al Poder Ejecutivo y sacudió la interna peronista mendocina. Obligó a la dirigencia a tomar postura, a definirse, a darse cuenta que resta apenas un año para decidir las candidaturas en vista a las elecciones legislativas. Son muchos, y naturalmente ambiciosos de poder.
La nueva Corriente movilizó al oficialismo. Tal como lo hizo Línea Mendoza en 2010 con el jaquismo puro a la cabeza e intendentes que ahora también conducen la incipiente pero organizada línea. De aquel sector salió la mayoría de los precandidatos a la gobernación que tuvo en pugna el justicialismo. En gran medida Francisco Pérez le debe a eso haber llegado a donde está.
Ahora, a 6 meses de haber asumido, el mandatario ve con molestia el armado del nuevo sector. Y tiene razón desde un punto de vista, aunque también deba reconocer culpas. En términos políticos el lanzamiento de anoche no habla bien de él, pone en duda su mandato político y conducción dentro del peronismo de Mendoza, que de las provincias más importantes del país es la única que tiene un gobernador puramente cristinista.
Contribuye y mucho que el vicegobernador sea una de las máximas figuras del nuevo sector, y por eso, desde hoy con un rol algo confuso. Aunque apoye a Pérez se sabe que hace política para Miranda y para él, pero también justo ahora deberá buscar votos para que senadores y diputados aprueben el proyecto para poder llegar a reformar la Constitución provincial, y con ello, que exista la posibilidad de que el gobernador busque la reelección.
Anoche Ciurca, Miranda, Abraham y López Puelles insistieron hasta el cansancio en la "lealtad" al gobernador y el "apoyo" a la reforma constitucional. "Que el compañero Paco Pérez tenga la tranquilidad de que la lealtad no es lo que le practican algunos al oído, sino lo que se practica todos los días", vociferó su vice, con la mejor cara, a pesar de las maniobras por boicotear el lanzamiento que partieron desde el propio Ejecutivo.
En el Barrio Cívico se sintió el golpe político, pero se equivocan si le prestan más atención a esto que a las protestas gremiales y el "toque bocina" de los judiciales que ayer ensordeció el centro de la capital mientras, paradójicamente, Paco Pérez recibía el apoyo de la prestigiosa Universidad Nacional de Cuyo para reelegirse.
No se puede obviar el dato de que el gobierno encargó una encuesta sobre el tema, los resultados le habrían sido entregados esta semana y revelaría que un alto porcentaje de los mendocinos consultados para el sondeo, superior al 50%, está de acuerdo con que en Mendoza también se pueda extender el mandato del jefe de Estado.
A Pérez le está yendo mejor afuera que adentro de su partido. En un intento por ver el vaso medio lleno y también el medio vacío, hay que decir que Pérez no mira al partido hacia abajo, sino hacia arriba, hacia la Nación pero no hacia los departamentos. Lo ha demostrado sobradamente en los 6 meses de gestión. Escasísimas veces a tenido encuentros con la militancia, ha recorrido los departamentos. En cambio, sí ha pasado muchas horas con el Gobierno nacional.
Ahí, en la forma personalísima de manejarse que tiene el gobernador, y los antecedentes del armado de la nómina de diputados nacionales del año pasado, surge un fantasma: Que finalmente las listas del 2013 las armen él, la Presidenta y La Cámpora, que se reedite la experiencia del 2011. Por entonces la agrupación de Máximo Kirchner fue ocupando espacios en las listas provinciales y nacionales hasta que estalló el enojo con la designación de la ignota Anabel Fernández en detrimento de Patricia Fadel.
Que ahora se tema una situación similar revela desconfianza hacia Pérez. Y además de lo mencionado al comienzo de este texto, esto termina validando el lanzamiento de la Corriente. Un viejo y pícaro peronista sureño dijo esto en una charla de café: "Paco es de los gobernadores a los que les da hambre comiendo. El año pasado le dijeron "vení, te invitamos a cenar". Y él dijo... mejor noooo... no se si quiero. Y resulta que ahora nos quiere comer hasta el postre a todos". Para pensar, y seguir de cerca la nueva etapa interna del partido gobernante.