La ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, admitió hoy que la campaña de vacunación "se ralentizó". En declaraciones radiales, sostuvo que el fenómeno es natural en todos los países que alcanzan un alto grado de inmunización de la población y explicó las razones. Además, se refirió al porcentaje de personas que decidieron no inmunizarse contra el Covid y a la aplicación de terceras dosis en 2022.
Al ser consultada en CNN Radio sobre la desaceleración de la campaña de vacunación, Vizzotti planteó: "La ralentización de la vacunación sucede en todos los países que llegan a una vacunación elevada. Nosotros estamos hablando de que el 90% de los mayores de 18 años iniciaron el esquema, así que se ralentiza porque no tenemos muchas personas que necesitan iniciar el esquema de vacunación y las segundas dosis están condicionadas a las llegadas de las vacunas y que se cumpla el período mínimo [de espera entre vacuna y vacuna]".
No obstante el escenario, la funcionaria anticipó que al contar actualmente con vacunas para menores de 18 años, y con la llegada de dosis de Pfizer y Sinopharm, "se espera que el número realmente aumente para avanzar en las coberturas con ambas dosis", dado que se amplió la población objetivo.
Cuando le preguntaron si el Gobierno conoce el porcentaje de la población que no se quiere vacunar, indicó: "Todavía tenemos más demanda que oferta y estamos trabajando en satisfacer esa demanda". Aún así, señaló que hay un "10% de personas mayores de 18 años que no iniciaron el esquema", situación que atribuyó a dos posibilidades: "Puede ser que tengan dificultades en el acceso o que tengan dudas o hayan decidido no vacunarse". Para conocer cabalmente cómo se compone ese 10% de la población, la ministra informó que en las provincias se está realizando actualmente un relevamiento "casa por casa".
Durante la entrevista, Vizzotti también habló sobre la posibilidad de que se apliquen dosis de refuerzo a lo largo de 2022. "Hay que explicar que no todas las vacunas y todas las enfermedades se comportan igual. Si yo tengo sarampión, es una enfermedad que da inmunidad de por vida, y si yo recibo el esquema de dos dosis de sarampión tendré inmunidad a larguísimo plazo. Esto es totalmente diferente con los virus respiratorios. Si yo tengo Covid puedo volver a tenerlo y si me vacuno la inmunidad no es de por vida ni me protege contra el 100% de las posibilidades de enfermarme", sostuvo y agregó: "Es por eso que estas vacunas, como la de la gripe, requieren refuerzos periódicos".