El comercio afirma que los perjudica

Descontento de comerciantes y mendocinos por las restricciones de DNI

Por Florencia Rodriguez

Lo anticipó el 1 de mayo cuando fue a dar su discurso de apertura de sesiones ordinarias a la Legislatura provincial y pocas horas después, se concretaron las primeras medidas implementadas por el gobernador Rodolfo Suarez. En el medio del listado que establecía la continuidad de las clases presenciales y la suspensión de reuniones familiares y sociales tanto al aire libre como en domicilios, figuraba que las compras en comercios y reservas en bares y restaurantes serían nuevamente acorde a la terminación de DNI aunque de lunes a jueves.

Pasaron 10 días y los nuevos casos de covid19 siguieron aumentando, como así la ocupación de camas en Unidad de Terapia Intensiva (UTI) y la cantidad de fallecimientos. Así las cosas- y habiendo cosechado varias voces en contra- la medida que permite comprar y reservar en sitios gastronómicos se extendió al viernes, sábado y domingo.

Ahora bien, en el sector comercial, uno de los más golpeados por la pandemia, esta medida no convence, de hecho genera descontento y malestar, no sólo de parte de los comerciantes que han visto caer sus ventas semana tras semana mientras siguen tomando deudas para seguir sosteniendo el negocio y los puestos de trabajo, sino también de muchos mendocinos y mendocinas que no le encuentran el sentido.

Primera parte: el comercio

Si hay que ser justos, la medida del DNI era una de las solicitadas por este sector. No obstante, una vez implementada cayeron en la cuenta de que más que ayudarlos, los perjudica. El motivo es sencillo: la gente continúa saliendo a las calles ya sea para llevar a sus hijos/as a las escuelas, hacer trámites o simplemente para ir a trabajar.

"Siempre vamos a preferir todos los caminos previos a una medida de cierre total pero la circulación de personas sigue siendo igual. Entendemos la situación epidemiológica y que nos tenemos que cuidar entre todos/as, de hecho, ahora estamos lanzando una campaña destinada a los consumidores cuyo slogan es ‘el comercio no contagia'. Nosotros tomamos todas las precauciones y cumplimos los protocolos sanitarios pero con la gente en las calles igual es como ponerle un límite solamente a la posibilidad de comprar y ya venimos con caídas en la ventas hace tiempo", comenzó a explicar Adrián Alín, presidente de la Cámara Empresaria, Comercio, Industria, Turismo, y Servicios (Cecitys).

"Aquí también pasan otras cosas: mucha gente salió el fin de semana y desconocía que esta nueva medida ya estaba vigente, se anunció el jueves y el fin de semana no todos estaban al tanto. Otro tema es el uso del criterio, si hay un local que pasa horas y horas vacío y entra una persona, es lógico pensar que el comerciante va a atenderla y hacer la venta porque no hay nadie en el negocio, por ende, no hay riesgo de contagio y puede ser la única transacción del día", agregó Alín y recordó que en abril el sector registró una caída del 30% en las ventas.

Los protocolos en los negocios continúan. Foto: Yemel Fil.

Desde la Federación Económica de Mendoza (FEM), el análisis fue similar: poner un límite a las compras cuando en Mendoza la circulación sigue siendo libre, es una medida que los afecta.

"Desde un principio no estábamos de acuerdo con los controles del DNI, esto no es porque no queremos reconocer lo que está pasando, por supuesto que entendemos la situación sanitaria porque nos afecta a todos. No es que no queremos cuidarnos ni cuidar a los demás sino que nos parece que es una medida que se tomó como para mostrar que se hace algo. Además, no controla nadie. Es ilógico que la gente pueda salir libremente a parques, ferias, reunirse con otras personas en otros espacios o simplemente pero no puedan entrar al comercio cuando lo desean. Estamos completamente de acuerdo en que hay que reducir la cantidad de personas en las calles pero sólo restringiendo el comercio no es la respuesta adecuada. No nos parece adecuado", expuso Juan Roth, Vicepresidente de Comercio de la FEM.

"No nos beneficia y el Estado implementa la medida y le exige el control al comercio. En esta situación de caída de ventas, no es descabellado pensar que si no hay movimiento en todo el día, probablemente, si entra un comprador, se lo va a atender porque no hay ventas y con una persona adentro del local tampoco hay peligro de contagio, entonces no le vemos sentido, porque para llevar a los chicos a la escuela o ir a trabajar, viajamos en colectivo con otras personas, en el trabajo estamos con otras personas, la gente circula sin restricciones entonces poner esta medida sólo para comprar no tiene sentido, no logra su objetivo, es muy mínimo el porcentaje de gente que la acata pero la mayoría tiene que salir igual a cumplir obligaciones, hoy no nos sirve, nos perjudica", sumó.

Segunda parte: los potenciales clientes

Sitio Andino realizó un relevamiento por varios locales del centro de Mendoza. En todos, la imagen es la misma: negocios vacíos con algún/a cliente que consulta precios pero que raramente concreta la compra. Es que no sólo está vigente la restricción de DNI sino que, además, por esta época del mes, no son pocas las personas que ya quedan con el dinero justo para afrontar el período hasta el próximo depósito de sueldo. Se suman los/as que se cuidan y han optado por salir a la calle lo justo y necesario.

Todos coincidieron en que se notó bastante la cantidad de clientes que ingresaron durante el fin de semana anterior: "sin dudas, este finde fueron menos pero también estamos a fin de mes y hubo un ‘hot sale' en el medio que empujó a muchos/as a comprar online", comentaron desde un local de calle Espejo.

En otro más de esta misma arteria céntrica, en dos de la Peatonal Sarmiento y en otro par de avenida San Martín, los trabajadores señalaron que la mayoría de la gente o desconoce la medida o igualmente ingresa arriesgándose a que le tengan que pedir que se retire por no coincidir el día con la terminación de su DNI.

"A veces se enojan, como si tuviéramos la culpa. Esa es otra cosa con la que tenemos que lidiar. Ya somos adultos/as, todos deberíamos estar cuidándonos y si no coincide, no ingresar pero no son pocos los que entran a ver si igualmente pueden comprar y, si no ha habido mucho movimiento en el día, atendemos, porque tenemos que subsistir, no podemos perder el trabajo en este contexto ni en ninguno", expuso una vendedora de calle España.

Así las cosas, el promedio que concluyen los comerciantes es que el 60% de las personas no respeta la terminación por DNI pero "como igualmente, andan por las calles, entran a comprar igual y todos vamos a decir lo mismo: necesitamos trabajar, todo sigue en baja y tenemos familias", indicó un empleado de un local de calle San Martín.

De esta manera, la respuesta de las cámaras y de los comerciantes es la misma: "entendemos que es necesario reducir la cantidad de personas en la calle pero esta medida sólo afecta al comerciante".

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