El presidente, Alberto Fernández, anunció esta tarde, que intervendrá la exportadora de granos, harinas y aceites Vicentín. En conferencia, el presidente afirmó que fue la propia Senadora nacional Anabel Sagasti quien ayudó en la redacción y en la idea del proyecto.
El presidente detalló en la Casa Rosada que fue designado Gabriel Delgado como interventor de Vicentin, que a partir de ahora comenzará a ser gestionada por YPF Agro SA y declarada de "utilidad pública" mediante el proyecto de ley que se enviará al Parlamento nacional.
"Tenemos el propósito de rescatar a Vicentin. Por eso estamos firmando un DNU que impone la intervención del grupo. Hemos designado a Gabriel delgado, experto en el tema", precisó Alberto Fernández.
El presidente buscó llevar tranquilidad a los trabajadores de la empresa y a los productores que dependen de la compañía agrícola para continuar con sus puestos de empleo y para seguir vendiendo, en forma respectiva.
Por su parte, Sagasti sostuvo: "Es una decisión histórica". "Vicentin va a ser una empresa testigo en el mercado de granos, y nos va a dar el sendero a la soberanía alimentaria", sostuvo la Senadora.
"Recibimos muchas demandas acerca de lo que estaba sucediendo alrededor de la situación de Vicentin y es una excelente noticia la decisión de poder rescatar esta empresa", agregó durante la conferencia de prensa. "Tiene que ver con la soberania alimentaria".
Según Sagasti, la Ley de expropiación que será enviada al Congreso "es una herramienta fundamental para el estado nacional con todo lo que tiene que ver con el mercado de granos".
La firma agroexportadora nacida en Avellaneda, al norte de la provincia de Santa Fe, se declaró en cesación de pagos el 4 de diciembre de 2019, causando un fuerte cimbronazo en el sector agroexportador. Y en febrero pasado solicitó la apertura de su concurso de acreedores.
De esta manera, el Gobierno presentó un plan de rescate para la empresa Vicentin, que solicitó en febrero pasado la apertura de su concurso preventivo de acreedores.
En total, se estima que la deuda de la compañía asciende a 1.350 millones de dólares, de los cuales unos US$ 1.000 millones corresponderían a préstamos de los bancos y el resto a empresas del sector agrícola. El Banco Nación es uno de los principales acreedores del grupo.