Tras el envío a la Legislatura del proyecto de enmienda constitucional por parte del Gobierno provincial, el debate por la autonomía municipal se trasladó a los departamentos, donde la reforma impulsada por el oficialismo tendrá impacto concreto.
Todos los bloques políticos se expresaron a favor de la enmienda constitucional que posibilite la creación de una carta orgánica local. Qué opinan de pasar de 10 a 8 concejales.
Tras el envío a la Legislatura del proyecto de enmienda constitucional por parte del Gobierno provincial, el debate por la autonomía municipal se trasladó a los departamentos, donde la reforma impulsada por el oficialismo tendrá impacto concreto.
Además de San Rafael —que dio el puntapié inicial en torno a la autonomía y la creación de una carta orgánica propia—, con el nuevo impulso del Ejecutivo mendocino el resto de las comunas comenzó a discutir la necesidad de consagrar constitucionalmente el derecho de cada comunidad a organizarse administrativa, política, económica y financieramente según sus propias necesidades y características.
Es el caso de General Alvear, que incluso ya cuenta con una propuesta concreta para el diseño de su futura carta orgánica, surgida desde la Intendencia: la reducción de diez a ocho concejales municipales. Aunque tal iniciativa nace con una restricción constitucional que la convierte de imposible cumplimiento en el contexto institucional actual.
Más allá de algunos matices con lógicas más partidarias que institucionales (como ocurre en la discusión provincial), en Alvear hay consenso político en torno a la necesidad de avanzar hacia la autonomía municipal.
En diálogo con Noticiero Andino, concejales de las distintas fuerzas políticas de la comuna coincidieron en respaldar el avance de la autonomía municipal, en línea con la enmienda impulsada por el Gobierno provincial (o con la postura sanrafaelina, según quién lo postule).
Desde La Unión Mendocina, Néstor Ortega puso el foco en la necesidad de descentralizar decisiones y remarcó el impacto positivo que tendría en las jurisdicciones alejadas del área metropolitana. “Para los departamentos que estamos lejos del centralismo de la provincia, la autonomía nos va a hacer bien”, sostuvo. Y consideró que permitirá fortalecer la capacidad de gestión local.
En la misma línea, desde el Partido Justicialista Silvina Melzi valoró que el tema vuelva a instalarse en la agenda pública, principalmente a causa del impulso de San Rafael. “Va a traer beneficios para todos los municipios, sobre todo para los más chicos y los más alejados”, afirmó. Aunque marcó contradicciones, tanto en el oficialismo municipal como el provincial, porque —planteó— cuando "el año pasado se puso en tapete el tema, les pareció ridículo".
Por su parte, el oficialista Hernán Climent destacó que la autonomía es un reclamo histórico en zonas como Bowen —de donde es oriundo— y consideró que su implementación permitirá agilizar trámites, reducir burocracia y mejorar la respuesta del Estado local. “Le da independencia a los municipios y eso es bueno, porque siempre lo hemos reclamado”, señaló.
En tanto, desde el bloque Encuentro, Raquel Yunes advirtió que se trata de un proceso de largo plazo, que requerirá primero de la modificación de la Constitución. No obstante, coincidió en que la autonomía permitirá a cada municipio definir su propio funcionamiento institucional y adaptarlo a las nuevas demandas. “Una vez que se logre, cada municipio podrá organizarse de acuerdo a sus necesidades”, explicó.
En el marco de la discusión por la autonomía, la intendencia alvearense elevó una propuesta que —según se anunció— se incorporaría en una eventual carta orgánica municipal (una vez que finalice el proceso provincial de enmienda): la reducción de diez a ocho concejales. Sin embargo, la iniciativa "nace muerta" porque enfrenta un límite constitucional que no está contemplado modificar en la reforma.
La Constitución de Mendoza, en su artículo 199, establece un piso mínimo de diez integrantes para los Concejos Deliberantes, una condición que no se modifica con la enmienda impulsada por el Ejecutivo provincial, que avanza exclusivamente sobre el artículo 197.
En ese sentido, aunque se sancione la autonomía municipal en la Legislatura, los municipios seguirán sujetos al resto del articulado vigente, entre ellos el que fija la cantidad mínima de concejales. Es decir, una futura carta orgánica no podría contradecir ese piso constitucional.
A esto se suma que la Ley Orgánica de Municipalidades mantiene ese esquema, fijando el número de ediles en función de la cantidad de electores, pero siempre respetando el mínimo establecido por la Carta Magna.
De esta manera, la sola consagración de la autonomía municipal no habilita por sí misma a modificar la cantidad de concejales, ya que ese aspecto forma parte de la organización política que sigue regulada por la Constitución. Para avanzar en ese sentido, sería necesaria una reforma más amplia que incluya específicamente el artículo 199.
Pese a esta limitación, entre los concejales alvearenses hay coincidencias en que la reducción podría discutirse a futuro. Los ediles consultados por este medio reconocieron que el cuerpo deliberativo podría funcionar con ocho integrantes, aunque desde la oposición advirtieron que el impacto en las arcas municipales sería menor.
Por ello, propusieron que el recorte también alcance a la planta del Ejecutivo municipal. No obstante, desde el oficialismo destacaron que la reducción podría interpretarse como un gesto hacia la ciudadanía, en un contexto donde se reclama mayor austeridad de la dirigencia política.

