Una mujer de 64 años se encuentra internada en el Hospital Central luego de ser atacada de manera violenta este miércoles por la madrugada mientras regresaba a su casa en compañía de una amiga. El hecho sucedió en Godoy Cruz y a la víctima la golpearon y le echaron ácido en la cara y en parte del tórax, lo que le provocó serias heridas en un 15 por ciento del cuerpo. Tiene un ojo comprometido.
El hecho sucedió minutos después de la medianoche cuando la víctima terminó de compartir una cena con una amiga en un negocio de calle Hipólito Yrigoyen del barrio Bombal.
Ambas salieron caminando y se dirigieron hacia calle Roque Sáenz Peña con dirección al sur. A los pocos segundos del recorrido fueron sorprendidas por dos mujeres y un hombre que las amenazaron para sacarle las pertenencias.
En ese momento las víctimas se resistieron y los delincuentes le arrojaron a una de ellas una sustancia corrosiva que le provocó quemaduras en la ropa y posteriormente en la piel. La mujer sufrió seria lesiones en el rostro (tiene un ojo comprometido), brazo y tórax.
Los delincuentes le arrebataron la cartera y posteriormente huyeron por calle Santiago Liniers hacia el oeste. La mujer leisonada, además, se cayó al piso y se golpeó con el cordón de la acequia, explicaron.
Las mujeres llamaron al 911 y luego la mujer herida fue trasladada en primera instancia hasta el Hospital Lagomaggiore donde le realizaron las primeras curaciones en terapia de quemados. Luego fue trasladada al Hospital Central, donde se encuentra internada y con un diagnóstico de quemadura en un 15 por ciento del cuerpo, señalaron.
Personal de la División Homicidios trabajó en el caso que, hasta el momento, no cuenta con detenidos. Según detallaron, los agresores todavía no fueron identificados y personal de Policía Científica trabajaba con las pericias de rigor.
Fuentes judiciales explicaron que los peritos no podrían determinar qué sustancia le tiraron porque no cuentan con el equipo específica para establecer el líquido que utilizaron los delincuentes. Sí trabajan con las prendas de vestir de la víctima para encontrar otros indicios de importancia para la causa.