Un joven de 27 años estuvo desaparecido por más de 15 horas mientras estaba en su lugar de trabajo en una empresa de Maipú. Lo buscaron por todas las instalaciones y se montó un mega operativo policial que incluyó canes y varias divisiones para encontrarlo. Sin embargo, el buscado apareció este martes por la madrugada en el mismo lugar e insólitamente se enojó con los policías porque le abrieron el auto sin su permiso.
Todo se inició este lunes a las 13 cuando Carlos Franco Agüero (27) dejó de ser visto en su trabajo, una fábrica de conservas llamada Golden Harvest S.A que está ubicada en el Carril Rodríguez Peña.
En ese momento sus compañeros y otros empleados dejaron de verlo y lo buscaron pero sin rsultados. Ya a las 15, más preocupados, esos mismos trabajadores salieron de su labor y avisaron de la novedad ya que, a las 16, Agüero debía terminar su jornada.
En ese momento confirmaron que las pertenencias del empleado estaban en su lugar al igual que su vehículo, un Fiat Palio que fue requisado para encontrar alguna pista. Ya a las 22 se realizó la denuncia al 911 y personal policial acudió a dicha firma para entrevistar a los presentes. Un hermano del hombre también fue consultado pero tampoco tenía información.
A raíz de la averiguación por paradero, bastante "rara" hasta ese momento por los indicios encontrados, indagaron sobre las cámaras de seguridad del predio, las cuales ya habían sido revisadas. Los policías observaron nuevamente las grabaciones de las cámaras por más de cuatro horas y el resultado fue el mismo: Agüero no estaba en los videos.
Pero en las imágenes no se observó al trabajador que saliera o ingresara. Los efectivos convocaron al personal de Canes para hacer rastreos en la zona y a los efectivos de la División de Búsqueda de Personas y de la Unidad Investigativa de Maipú para trabajar en el caso.
A pesar de las tareas que realizaron, no lo encontraron hasta que, pasadas las 4, un llamado al 911 alertó a los policías que el empleado apareció en la fábrica pero sin novedad, es decir, sano y salvo y por sus propios medios.
Pero insólitamente, arremetió contra los efectivos que lo buscaron porque le abrieron el auto sin su permiso y no quiso aportar dónde estuvo o qué había pasado. Esto generó malestar en los policías porque tuvieron que desplegar un gran operativo por dicha situación.
Cómo el hombre en cuestión no quiso colaborar, fue citado en la Oficina Fiscal Nº10 para que brindara su testimonio. Sin embargo, hasta este mediodía, el muchacho no se había presentado en dicha dependencia porque, según explicó su madre, "seguía durmiendo".