Opinión

El que no llora no mama y el que no afana es un gil

Por Pablo Marcelo Pérez

Chiqui Tapia hoy se viste de revolucionario de las causas injustas, alineándose tras un comunicado vehemente y pragmático sobre las bases de los principios, ética, lealtad, juego limpio, reglas claras y transparencia en los que aparenta sustentarse su coordinación desde el timonel en AFA. 

Tapia envió a Conmebol estas "refinadas palabras" reclamando en síntesis, por justicia ante las irregularidades que vieron perjudicada la presentación del Seleccionado Argentino de Fútbol en su participación por Copa América en una de las semifinales de este certamen.

El actual presidente, también, de Barracas Central (desde 2001 hasta la época) sintió un profundo pesar por la caída ante Brasil y guiándose seguramente por un reclamo popular se puso al frente de una "causa justa y noble", donde dejó entrever que el fútbol sudamericano se vio desprestigiado por tamaños desaciertos futbolisticos. 

Nacidos estos desde su/sus punto de vista por un árbitro que no estaba ni estuvo a la altura de las circunstancias y la herramienta tecnológica (VAR) que se apoyo desde esta Asociación en su momento, más allá de las voces críticas que aducían atentaban contra la dinámica del juego y lo desvirtuaban.

El hombre surgido un tiempo delante y tras el desprolijo, papelonezco y sospechado 38 iguales fue contundente en el pergamino de seis hojas que acercó a la Confederación. Fue enarbolando una bandera que inclina a obrar y juzgar respetando la verdad. 

El que no llora no mama.

Pero en casa. Que hace y que deshace Don Chiqui. El yerno de Moyano. Aquí y en tiempos modernos, con la General Paz al mando y hacía  los cuatro polos de la geografía futbolera no se impone la revolución que predica o transfiere hacia el norte de América.

Acá y como alguna vez lo hizo Grondona por el siglo de los siglos solo se escucha una voz, sin abrir los oídos a otros interlocutores y menos si otros no confieren con sus modismos. Aquí sin VAR y mostrando que la aceptación a tal método de justicia solo se le puede conferir en algún momento a la Superliga. El resto que se"cague". Aquí para Tapia, todo esta muy bien organizado. Alineado en la honestidad y el buen gusto, creciendo en un orden institucional y abriéndose al resto del país.

Él, casi como Don Julio, están convencidos que son una isla dentro de un país dividido por una grieta, que los torneos son eficientes y premian a los que dentro de la cancha hacen mejor las cosas y que principalmente no está sospechado bajo ningún punto de vista con arbitrajes al dedillo de sectores afines.

Programaciones a gusto y placer de dos equipos, no hay para AFA y Tapia. Todos van por igual también a los sorteos con un bolillero "chiquito" como su sobrenombre a la elección de jueces y nadie jamás sería permitido de comprar y vender por un catálogo tipo OLX o símil. 

Para su patria grande del fútbol, Tapia interpreta el papel del último de los mohicanos. Mientras que aquí adentro y con él comité de los amigos del poder lamiendo de su mano y con los sublevados controlados por "el demoníaco dinero" es el actor principal de una obra que podríamos titular:

El que no afana en un gil.

Gracias Discépolo. Gracias por saber cuál era uno de los sentidos de esta frase eterna encriptada en un tango sin tiempos.   




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