Un comisario inspector y otros dos policías abrieron la jornada de este martes en el juicio por jurado que tiene como imputado a Alberto Sebastián Petean Pocoví (35), acusado de la tentativa de femicidio ocurrido en Maipú y por la muerte de los efectivos policiales Jorge Cussi y Daniel Ríos, ocurrida en Luján. Contaron cómo ocurrió la persecución, qué maniobras realizaron y lo que expresó una vez que lo detuvieron luego de atropellar y matar a los efectivos.
Fabio Andrada, comisario inspector, fue el primero en sentarse en el banco de los testigos y, ante el jurado y las partes, brindar los detalles de aquel viernes 25 de mayo. Esta jornada de mañana se basó básicamente en lo ocurrido luego del ataque que sufrió la ex pareja de Petean y que terminó apuñalada en Maipú. Es decir, los testigos repasaron lo ocurrido cuando el acusado escapó en su Ford Ranger con la que luego atropelló a los efectivos Jorge Cussi y Daniel Ríos en Luján.
Andrada repasó que él inició la persecución en Panamericana, cerca de Palmares y que de allí continuó con dirección al oeste, rumbo a Cacheuta. En varios pasajes admitió que perdió de vista al conductor y que luego se lo volvió a encontrar cuando regresaba para la zona de Blanco Encalada.
En ese trayecto, expresó, que por la frecuencia policial se advertía a los otros policías que el sospechoso "estaba bajando" y que no se interpusieran en su camino porque, según él, "iba a embestir todo lo que se pusiera en el camino".
Los uniformados hicieron dos barricadas en distintos sectores sobre la ruta 82, las cuales el conductor evadió y aceleró para seguir con la fuga. El efectivo estuvo a cargo de la coordinación del operativo que se realizó en ese momento y manifestó, ante la consulta del fiscal de Homicidios Fernando Guzzo, que Petean Pocoví circulaba en algunos tramos "a más de 140 kilómetros por hora".
También describió dónde estaban los cuerpos de los policías Ríos y Cussi cuando llegó a la escena en la camioneta policial. "Había una moto desarmada, un par de cuerpos y en primera instancia no nos dimos cuenta que eran de policías", aclaró. También comentó, ante las consultas del representante del Ministerio Público Fiscal, que cuando lo detuvieron, "estaba muy nervioso, insultaba. Como que estaba enojado, muy alterado", describió.
Cristian Vieira, abogado defensor en los casos de homicidios, le preguntó acerca del protocolo que utilizan los policías en persecuciones de este tipo. Andrada no recordaba lo que decía el escrito y tuvo algunas dudas sobre este punto.
Después fue el turno en prestar su testimonio la auxiliar de la fuerza Florencia Medina. Ella, junto a su compañero Pablo Ávila, participaron en la persecución pero en la zona de Blanco Encalada, movilizados desde Carrodilla. Fueron los que estuvieron en la primera barricada. Ellos cruzaron el móvil Fiat Siena en la calzada del carril contrario y se pararon en la calle con circulación oeste para detener la camioneta.
"Le hicimos señas con las manos pero en ningún momento detuvo la marcha", recordó ante el jurado popular y el juez técnico, Rafael Escot. "Cuando se venía de frente nos tiramos a la banquina y por milésimas de segundos salvamos nuestras vidas", detalló. Agregó que, luego de que Petean Pocoví continuara su marcha, ella disparó dos veces hacia los neumáticos y luego salieron tras él. Recién lo volvieron encontrar una vez que ocurrió el accidente fatal. "Había mucha tierra y la camioneta estaba dada vuelta", contó.
Medina y su compañero fueron los que detuvieron al sospechoso en ese momento. Y aseguró que el hombre los insultaba y que descuadró de una patada una de las puertas del móvil. Cuando se iban a la comisaría, Petean dijo: "Como no maté a todos los milicos".
Esto es clave para reafirmar la hipótesis que planteó en la primera jornada el fiscal Guzzo donde expresó que el imputado tuvo claras intenciones de "arremeter directamente" contra los dos policías y matarlos. Esto se debe a que la defensa quiere que el jurado entienda que se trató de un accidente de tránsito por conducción imprudente.
La policía, además, fue consultada por el protocolo en estos casos y, si bien dijo que no hay uno que detalle lo que se debería hacer, expresó que "hicimos lo que teníamos que hacer" para evitar que Petean continuara en su carrera.
El policía Ávila también se sentó después en el banquillo y relató lo mismo que su compañera. Ratificó los dichos del detenido respecto a la frase donde aseguró que "tendría que haber matado a todos los milicos".
Por último, declararon dos hombres (uno estaba en una parada de colectivo con su esposa y suegro. El otro estaba solo) que estuvieron en la escena de la primera barricada sobre la ruta 82. Ambos dijeron que vieron cómo los policías cruzaron el móvil y le hacían señas al conductor para que frenara.
También coincidieron en que iba a una velocidad superior a los 140 kilómetros y que escucharon al menos dos disparos pero no supieron precisar si los efectuaron los policías o Petean Pocoví. En tanto, el segundo testigo, un jubilado que se presentó espontáneamente luego de lo ocurrido, aseguró que el detenido "estaba dispuesto a todo".
La jornada continuó con más testigos en horas de la tarde, tanto de civiles como de peritos de Policía Científica.
El hecho ocurrió el 25 de mayo
El hecho donde murieron los dos policías se inició a las 15 del viernes 25 de mayo en el distrito de Gutiérrez cuando Alberto Sebastián Petean Pocovi (33) atacó a su esposa, quien fue apuñalada en el abdomen y en un brazo. La víctima estaba embarazada de gemelos y quedó internada en el Hospital Lagomagiore donde fue asistida hasta que recibió el alta tiempo después. Tuvo a sus dos hijas.
Luego, Petean escapó en su camioneta, una Ford Ranger roja dominio DUN-885, y se desplegó un fuerte operativo policial. Fue localizado en la ruta Panamericana y en medio de la persecución, cuando fue interceptado por los uniformados en la Ruta 82 kilómetro 22 a metros del control policial de Blanco Encalada.
En ese lugar atropelló a un auxiliar de la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR) identificado como el inspector Jorge Carlos Cussi (32), y al policía de la Vial Daniel Ríos (40), a quienes pisó con su vehículo. Ambos fallecieron en el lugar. Otros efectivos resultaron lesionados.
Luego se confirmó que el conductor tenía cocaína en sangre y fue imputado y trasladado al penal acusado por el homicidio de los efectivos y por la tentativa de femicidio y la tentativa de homicidio contra otro uniformado.