¿Hay peligro de fractura en el justicialismo de Mendoza? Si existe, es a causa de una maniobra de los hermanos Emir y Omar Félix que hoy terminó de estallar en el partido oficialista, y el primer perjudicado sería el gobernador Francisco Pérez.
Es la última conclusión de este miércoles tan convulsionado en Mendoza por temas de gestión (promoción industrial) y de financiamiento (protesta de estatales), a los que en el caso específico del PJ se le agregan las peleas internas.
Hacía bastante que el peronismo local no tenía una jornada de tanta ebullición, con llamadas telefónicas cruzadas, reuniones que se arman y desarman en minutos, críticas de diverso calibre, preocupación...
Una variedad de hechos generados en los últimos días y horas desembocaron en esta situación. Todos mezclados.
A comienzos de semana los intendentes peronistas y radicales empezaron a llamarse porque habían recibido mucha menos plata de la coparticipación, y varios la contaban para aumentar salarios.
Nadie quería hacer lío y todos salvaban al gobernador de esto. Pensaban que desconocía el tema. Lo atribuían a alguna decisión de Marcelo Costa (ministro de Hacienda) que no había sido comunicada.
La cuestión es que era mucha plata, nada más y nada menos que 150 millones anuales para los 18 municipios correspondientes a un ítem ligado a lo educativo que envía la Nación a la Provincia, y ésta a las comunas. El buen humor inicial empezó a mutar, hasta que ayer Hacienda se puso al día y llegó al paz.
Pero la paz en lo estrictamente financiero solamente, porque hoy surgió un enfrentamiento entre los intendentes Alejandro Abraham (también jefe del partido), Rubén Miranda, Alejandro Bermejo y Carlos López Puelles con Emir Félix.
¿Cuál es la pelea? Hace tiempo se reune una "mesa de intendentes" que integran Abraham, Miranda, Bermejo, López Puelles y Jorge Giménez (aunque el jefe comunal de San Martín faltó al encuentro que hubo anoche en Maipú).
Aseguran que no conspiran contra nadie, y menos el gobernador. Dicen que intentan, incluso, avanzar en el tratamiento de tres temas centrales: la gestión de gobierno en general, la reforma constoticional y la política de financiamiento.
Sin embargo en algunos medios, más relacionados al Multimedio UNO, al que los Félix tienen mucha llegada, ha aparecido la versión de que esa "mesa de intendentes" opera en contra de Francisco Pérez.
"Todo esto de que nuestra mesa es de reclamos al gobierno y otras cosas es una mentira y operación más de Emir Félix, al que lo único que le importa no es el diálogo dentro del partido, sino presionar para lograr la reelección de su hermano Omar como diputado nacional", lanzó hoy Abraham a la prensa.
Mientras tanto, confirmando la maniobra de los Félix, otros más moderados que Abraham dicen que el intendente de Guaymallén también quiere encabezar la lista de diputados nacionales para las elecciones del año próximo. Y él no niega que le gustaría, pero rechaza rotundamente estar especulando con eso cuando acaba de reasumir.
No obstante, lo que no hay que perder de vista es que esta pelea interna en el partido gobernante se complica en el momento menos indicado, en vista a la complejlidad de temas a los que está dedicado Pérez y que debe resolver.
Este mediodía Pérez partió con urgencia hacia Buenos Aires mientras en Casa de Gobierno se reunían los ministros Félix González, Pancho García y José Luis Álvarez con Eduardo Bauzá para analizar la estrategia judicial a seguir después de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación desestimó el recurso de la promoción industrial.
"No está resuelta la cuestión de fondo", repetían Pérez y sus ministros por separado. El gobernador trabaja en un nuevo proyecto de promoción industrial que incluya a Mendoza y se basa mucho en el respaldo que ya consiguió del sanjuanino José Luis Gioja.
Pero para esto es fundamental el apoyo, maduro, sereno y equilibrado de los intendentes de su propio partido. Porque además están los gremios estatales presionando por lo suyo, entre movilizaciones como la que hizo ATE hoy, y que lamentablemente llegó hasta la casa del gobernador.
Gestión, plata y peleas internas están llevando por mal camino al PJ.