Ciclismo

Una Vuelta de Mendoza que vuelve a posicionarnos en el ciclismo sudamericano

Por Pablo Marcelo Pérez

Cuándo el bolivarense Juan Pablo Dotti volvía a estrecharse con el éxito supremo de consagrarse en la prueba ciclística más exigente del circuito nacional ante una multitud en el departamento de Las Heras, en ese mismo momento que el hoy cuádruple vencedor de "la más argentina" miraba el cielo y agradecía el esfuerzo de cientos que creen y se apasionan con sus condiciones, en ese instante único e irrepetible que disfrutan los que se sientan en el trono mayor; la Vuelta de Mendoza en su edición 43 se volvió a meter en la gente.

La histórica y exigente competencia que venía de "capa caída" por un sinnúmero de motivos evitables e inevitables y la cuál para muchos transitaba por la cornisa montañosa del olvido, previamente y para estos "muchos", tras darle la espalda en el apoyo que siempre necesitó, se metió una vez más en el corazón de un pueblo netamente con "corazón de cleta".

Más allá de las actuaciones individuales y en equipo, con perfomances sobresalientes, los casos del tetracampeón Súper Dotti, nombres de Guaymallén y Godoy Cruz como Migel Nebot (tercer escalón del podio) o el ídolo Gabriel Brizuela (quinto en el clasificador general); Alejandro Durán (octavo en la lista final), los ecuatorianos Cepeda, Caicedo y Fuertes, con el primero de ellos vencedor en las dos etapa de montaña y con un "accidente deportivo" que lo relegó en uno de los parciales en el llano o por si acaso Daniel Díaz bicampeón en esta edición y campeón en la del 2018. 

Se destaca principalmente la adoración de la gente por estos deportistas de nivel y dispuestos a dejar todo en cada metro recorrido, con la esperanza de avanzar más kilómetros para saldar la deuda que se imponen en cada bajada de bandera en la partida.

Miles de fanáticos recostados sobre los caminos volcaron su fervor en cada paso y otros tantos aguardaron la "cuadriculada" para agradecer tamaños espectáculos de grandeza en dos ruedas.

Ellos, los mendocinos que desde sus corazones palpitantes crearon la Vuelta hace 43 años atrás, la volvieron a poner en el sitial eterno que quizás alguna vez UCI deba observar, solo por pasión de pueblo. La organización impecable, con situaciones propias que resolvieron rápidamente y que son lugares comunes en cualquier evento de esta magnitud, con e apoyo nuevamente de los estamentos provinciales que estuvieron a la altura de.

Loable tarea de los comunicadores, que ante viento y marea siempre se encargaron de establecer ese contacto necesario para que por radio o TV el ida y vuelta con el público nunca se extinga. Por sus escritos, imágenes o voces la Vuelta sigue siendo siempre la Vuelta. Mas allá de el escaso apoyo empresarial que reciben para seguirla durante tantas calles de Mendoza.

Es cierto que el Giro de San Luis hace un tiempo y la Vuelta de San Juan hoy, vivieron y viven situaciones favorables para que sus entrañas respiren vientos a favor, ese es otro cantar con otro presupuesto. Pero lo que es imposible comparar y eso no se paga con dinero es la grandeza y majestuosidad de los "caminos del vino", de los accidentes bendecidos que solo Mendoza puede otorgar y regalar. Eso no tiene equidad con ninguna Vuelta que se dicte de tal. El Cristo vive en Las Heras y llegar trepando es solo para muy valientes

Y el público por supuesto, tema tratado y que siempre - en esta más que en otras tantas - se abre al delirio de magnitudes deportivas. ¡Chapeau! entonces por lo descripto para esta nueva edición, que nos vuelve a poner y en serio en el panorama grande de cualquier Vuelta en Sudamerica, con todo lo que eso implica.

Los nombres personales de otros grandes ciclistas comenzarán a aventurarse con el paso de las ediciones por venir, resta seguramente mayor compromiso de parte de los sectores privados para pertenecer de pleno en cada año de vida de este "Gigante que sigue despierto". 

En ellos se puede ir apuntalando un sueño de sumar internacionalmente por los porotos, en el panorama global de este sentimental deporte, que tras su gratitud disfrazada de pasión jamás retrocederá, ni sera doblegada.

Estadísticas Finales

Etapa 1: Jefferson Alexander Cepeda Ortíz (Coraje Carchense).

Etapa 2: Maximiliano Navarrete (Fas Electricidad - Maderera López).

Etapa 3: Juan Pablo Dotti (SEP San Juan).

Etapa 4: Héctor Lucero (Equipo Continental Municipalidad de Pocito).

Etapa 5: Juan Pablo Dotti (SEP San Juan) (CRI).

Etapa 6: Juan Melivilo (Equipo Continental Municipalidad de Pocito).

Etapa 7: Jefferson Alexander Cepeda Ortíz (Coraje Carchense).

Etapa 8: Kevin Castro (Municipalidad de Rawson).

Clasificación general

Juan Pablo Dotti (SEP San Juan).

Daniel Díaz (Municipalidad de Pocito).

Miguel Nebot (Municipalidad de Guaymallén).

Daniel Zamora (Salta La Linda).

Gabriel Brizuela (Municipalidad de Guaymallén).

Josué Moyano (Municipalidad de Pocito).

Rubén Ramos (Árbol Verde).

Alejandro Durán (Municipalidad de Godoy Cruz).

Mauricio Graziani (Municipalidad de Rawson).

Rubén Rojas (Municipalidad de Pocito).

General Sub 23

Juan Salas (Fas Electricidad - Maderera López).

Nahuel Méndez (Municipalidad de Godoy Cruz).

Santiago Rodríguez (Municipalidad de Guaymallén).

General Metas Sprint

Héctor Lucero (Municipalidad de Pocito).

Mauricio Páez (Municipalidad de Godoy Cruz).

Leonardo Rodríguez (Árbol Verde).

General Metas de Montaña

Juan Melivilo (Municipalidad de Pocito).

Cleber Cuasquer (Coraje Carchense).

Martín González (Fas Electricidad - Maderera López).

Agradecimiento Fotográfico: Franco Xavier Videla - Twitter - Facebook


    

Te Puede Interesar