Sanz: "Tenemos que salir de la grieta y este gobierno es una transición hacia el modelo"

Tras ser distinguido con el premio Konex de platino como legislador de la década, el ex senador nacional y cofundador de Cambiemos, Ernesto Sanz, dio importantes definiciones políticas en las que resaltó que el gobierno de Macri vino "a ordenar, pagar la fiesta, y encaminar el país a un nuevo modelo que le permita a la democracia resolver problemas estructurales", y que "esa transición tiene que sentar las bases para un sistema político don "dos grandes coalisiones que compitan, se equilibren y controlen; y que sepan que cuando uno gobierna, no es dueña del poder".

En una extensa entrevista que difundirá el lunes a la noche Televisión Andina (TVA), en el sur provincial, Sanz repasó su vida, dedicó minutos de elogios al gobernador Alfredo Cornejo y pintó a Mauricio Macri a partir de "convivir con un Presidente que es distante, pero te dice la verdad", y al que le toca "ordenar un país donde el error suyo fue no decir lo desordenado que estaba".

Para el dirigente radical, "la Argentina tiene que salir de los extremos; creo que tanto en las opiniones, las miradas, estados de ánimo que se trasunta en la política y en todo, siempre estamos proclives a sumarnos a alguno de los dos extremos. Esa famosa grieta no es sólo una grieta de divisiones, y ojo que está pasando en el mundo, en donde o te ponés en un extremo o en el otro. Según un extremo, está todo bien, macanudo, es Disneylandia. Según el otro, esto es Kosovo. Y no es ni una cosa ni la otra".

El ex legislador en Televisión Andina.

"Me parece que la política argentina y nosotros, lo que tenemos que recuperar es la normalidad, el equilibrio, la calma, el término medio", remarcó Sanz.

Al momento de analizar el Gobierno nacional, que no quiso integrar en cargo alguno, más allá de los múltiples ofrecimientos, y para el que le dedica tiempo cada vez que lo llaman desde Casa Rosada o Residencia de Olivos, Sanz se preguntó y respondió solo: "¿Este es un Gobierno extraordinario? No. ¿Es un desastre? No, no. Me niego a las dos cosas".

Allí fue cuando lo definió como un "gobierno de transición que vino después de un largo proceso económico, de una familia, de una impronta, de un sello, porque fue eso el kirchnerismo: un sello a fuego que marcó 12 años de la historia argentina. Vino este gobierno para hacer una transición en busca de un nuevo modelo, yo te diría que ya definitivo".

Y en una visión que repasa lo que sucede en otros países, para proyectarlo al futuro argentino, el sanrafaelino cree que en ese nuevo "no será macrista o radical, sino democrático y republicano definitivo, que involucre incluso al propio peronismo".

Lo que espera Sanz es que "esta transición tenga que sentar esas bases para que luego, sí, sin extremos, pueda encaminarse con peronistas, radicales, socialistas, ya veremos lo que hay después. A mi juicio, lo que debería haber después son dos grandes coalisiones, que compitan, que se equilibren, se controlen, que sepan que cuando una gobierne, no se crea que es la dueña del poder; y que esta cuando no gobierne, sepa que en algún momento puede llegar al poder, y ahí tendrás un equilibrio de responsabilidad".

El momento que Ernesto Sanz recibió el premio Konex. En  la foto, junto a Raúl Baglini.

El asunto es que el reconocido ex senador, entiende que lo que está pasando ahora es un ordenamiento. "Y ordenar la casa no es grato. A ver, yo lo conozco al Presidente, he convivido y convivo a veces con él; sé lo que piensa. No es un líder carismático, no es Alfonsín, no es un tipo que te va a enamorar; es un tipo que tiene claro que él tiene que ordenar al país porque este país estaba muy desordenado, muy... Uno de los grandes problemas del Presidente es no haber dicho, todo lo desordenado que estaba este país. Porque, entonces, ahora se entenderían mejor muchas cosas".

"Y en ese ordenamiento está todo las cuentas públicas, el valor de la moneda, las economías regionales, la relación con las provincias: nación-provincias. La Justicia, los organismos de control, el cumplimiento de la ley, la seguridad, el orden democrático", sostuvo, como prefacio a un categórico respaldo al gobernador Cornejo.

"Mirá lo que te voy a decir: si yo tuviera que encontrar un mejor ejemplo de ese ordenamiento, quizá no sea el gobierno nacional; es Cornejo. Es el gobierno de Mendoza, que ha hecho de ese ordenamiento casi un culto. Cuando dice Cornejo 'la revolución de lo sencillo'; no, pará, no es tan sencillo. ¿Nos tuvimos que dar cuenta de las cosas buenas que están pasando en Mendoza porque las sacó Lanata en Canal 13?", se planteó.

"En Mendoza tenemos ventajas comparativas: normalidad, cumplimiento de la ley, instituciones que funcionan. La política tiene que tender a eso".

Fue allí donde reconoció que a su entender, Macri no va a poder alcanzar esos objetivos porque "no creo que vaya a tener tiempo", porque "lo que está pasando ahora, mucho de la bronca que hay en la gente, mucho de la desazón, de la pérdida de imagen, tiene que ver con eso; con que hay cosas que no son gratas, pero hay que hacerlas, y le toca a este gobierno pagar la fiesta y ese precio".

"Pero también debo decirte que el Presidente lo tiene asumido. Y no es un tipo insensible. Que es distante, sí; indudablemente porque no viene de la política, viene de otro mundo. Pero prefiero toda la vida a un distante que me diga la verdad y no un baboso que te abraza, pero que te está mintiendo", dijo.

Por último, y en referencia a las causas abiertas sobre casos de corrupción, las detenciones dispuestas por algunos magistrados y los procesos iniciados contra ex funcionarios nacionales, Sanz señaló que "todavía creo que en la Justicia hay muchísimo para cambiar a nivel nacional. Lo que ha pasado es todo positivo; pero siempre estoy mirando. ¿Sabés qué pasa? Es que son las mismas personas, son los mismos jueces. Si vos me dijeras que hubo un proceso de renovación y que los jueces que están hoy investigando, condenando son distintos... pero no, son los mismos de antes. Es decir, los mismos jueces que protegieron, encubrieron... Lo que está pasando es que ahora estos jueces tienen la lupa de la sociedad. Entonces, más allá de las personas, el poder lo tiene la sociedad".

La entrevista completa, que se verá este lunes desde las 22, también ahondó en detalles sobre su vida personal, más allá de su carrera política que reveló que comenzó "a los 12 en la escuela Iselín cuando el director Carlos Acosta nos hizo hacer campaña y elecciones para el centro de estudiantes en plena dictadura de Onganía".

Tuvo un particular párrafo a su padre, Ricardo, titular de uno de los principales estudios jurídicos del surmendocino, quien "nunca quiso que yo fuera político; me quería abogado los 365 días al año, pero cuando fui intendente, iba todas las mañanas a la oficina de Asesoría Letrada a ayudarme en mi gestión, sin que me lo contara nadie hasta que un día se animó una secretaria a revelármelo".

Mencionó a su amigos de toda la vida, Jorge "Patón" Martínez, Diego Álvarez y otros de los que narró anécdotas tales como el viaje a Buenos Aires el fin de semana que Boca le ganó 3 a 0 a River con los recordados goles de Maradona y el sábado en el que se coló en el autódromo de Buenos Aires para ver la Fórmula 1, metiéndose por debajo del alambrado.

Y reiteró que hoy su vida pasa por "la etapa de cumplir sueños; trabajar junto a mi hijo, ver el acto del jardín de mi nieta el viernes a la noche", estar junto a su señora y descartar un retorno a la política. Aunque abrió el paraguas: "Mirá si un día tengo que venir y sentarme en este estudio con el traje... jajaja".


Te Puede Interesar