Armar la Mochila de Emergencia, poner en práctica el Plan de Acción Familiar y mantener la calma son medidas vitales para reducir la vulnerabilidad de la población.
Armar la Mochila de Emergencia, poner en práctica el Plan de Acción Familiar y mantener la calma son medidas vitales para reducir la vulnerabilidad de la población.
La semana culmina con un domingo en el que un nuevo sismo, de considerable intensidad, se percibió en Mendoza. El temblor tuvo una intensidad de 6.4 grados con epicentro en San Juan pero los mendocinos lo percibieron con fuerza, al igual que Chile y Córdoba.
Recordemos que Mendoza se ubica en el "cinturón de fuego del Pacífico" por lo que es común experimentar constantes movimientos de suelo. Por esto, la población debe estar prevenida para reducir su vulnerabilidad. Una de las maneras de prevenir es saber dónde ubicarse y qué hacer en los lugares de trabajo, en la casa y en espacios de esparcimiento.
Plan de acción para organizar la familia en caso de terremoto
Armar la mochila
Es importante, que los ciudadanos estén atentos a las indicaciones de las autoridades de Defensa Civil que van brindando en cada momento a través de los diferentes medios de comunicación.
¿Qué hacer en caso de un terremoto?
Conserve la calma, no permita que el pánico se apodere de usted.
Tranquilice a las personas que estén a su alrededor.
Ejecute las acciones previstas en el plan familiar.
Diríjase a los lugares seguros previamente establecidos; cúbrase la cabeza con ambas manos colocándola entre las rodillas o póngase en posición fetal, cubriéndose la cabeza.
En general, se ha comprobado que cuando las paredes o techos caen queda una zona de sombra que constituye un hueco en el que se puede salvar de ser aplastado.
No utilice los ascensores.
Aléjese de los objetos que puedan caer, deslizarse o quebrarse.
No se apresure a salir, el sismo dura sólo unos segundos y es posible que termine antes de que usted lo haya logrado.
De ser posible cierre las llaves del gas, corte la luz y evite prender fósforos o encendedores o cualquier fuente de incendio.
Tener cuidado porque a veces el sismo puede no ser muy intenso y ser precursor de uno mayor, actuar en consecuencia y no confiarse.
Ejecutar el plan previo sin distracción. La mayor parte de las víctimas se producen por colapso de paredes y techos, vidrios y objetos cortantes o pesados que se caen.
Después del sismo
Evitar perder el tiempo reuniendo las pertenencias personales.
Evitar correr y gritar.
Verifique si hay lesionados, incendios o fugas de cualquier tipo, de ser así, llame a los servicios de auxilio.
Use el teléfono solo para llamadas de emergencia.
Escuche la radio para informase y colabore con las autoridades.
Si es necesario evacuar el inmueble, hágalo con calma, cuidado y orden, siga las instrucciones de las autoridades.
Reúnase con su familia en el lugar previamente establecido: Este debe ser un lugar que se considere seguro, por ejemplo un parque o una plaza.
No encienda fósforos ni use aparatos eléctricos hasta asegurarse de que no hay fugas de gas. Transcurrido un tiempo, efectúe con cuidado una revisión completa de su casa y mobiliario. No haga uso de ella si presenta daños graves.
Limpie los líquidos derramados o escombros que ofrezcan peligro.
Esté preparado para futuros sismos (réplicas), los que generalmente son más débiles, pero que igualmente pueden ocasionar daños adicionales.
Aléjese de edificios dañados y evite circular por donde existan deterioros considerables.
No consuma alimentos ni bebidas que hayan podido estar en contacto con vidrios rotos o algún contaminante.
Ayude a la gente que lo necesite y no propague rumores.
No mover a las personas seriamente heridas salvo que haya evidencia de un colapso, busque o pida ayuda especializada.
Fuente: Gobierno de Mendoza

