El segundo semestre ya se consumió, el marketineado despegue que alumbraría las navidades se esfumó más rápido que el brindis. Nada habrá para festejar.
El segundo semestre ya se consumió, el marketineado despegue que alumbraría las navidades se esfumó más rápido que el brindis. Nada habrá para festejar.
El ingenio popular rápidamente captó el verdadero final de año y transformó el meneado y escuálido bono en "Vo' no vas a tener pan dulce, Vo' no vas a tener sidra, Vo' no vas a tener nada".
Un trabajo de la Universidad Nacional de San Martín advirtió esta semana, tomando como referencia el hipotético valor de 2.000 pesos, fijado en el acuerdo CGT/Gobierno, que se necesitaría entre 6,5 y 10 veces ese valor (según el sector) para compensar la pérdida real del salario de este año.
La inflación de este mes según INDEC se conocerá esta semana, pero el Instituto Estadístico de los Trabajadores adelantó que sus cálculos la sitúan en un 2,8 %, con un acumulado anual de 42,5 % y con subas en 241 rubros, de los 326 relevados.
No parece necesario agregar mucho más para entender cuál es la distancia sideral entre los discursos de funcionarios y el propio Presidente y la foto que transmite cada día la realidad. La CAME reveló que se calcula en más de 6.000 los negocios que cerraron en los últimos 8 meses y calculó en un 6% la caída de las ventas en todos los rubros.
Los supermercados, por primera vez desde 2004, registraron caídas en sus ventas mes contra mes por 3 meses consecutivos y una pérdida de ventas interanual que supera el 12 %.
La producción de automóviles cayó el 16%, contrastando con un aumento en las ventas que se explica por la venta de autos de alta gama y camionetas 4x4, todos importados.
Si hay un dato que viene a confirmar el dicho que "este gobierno gobierna para los ricos" es la evolución de los ingresos. El decil que más gana, mejoró sus ingresos interanuales un 50%, ganándole por 10 puntos a la inflación, en cambio los deciles que menos ingresos tienen apenas mejoraron entre un 35 y 30 %, perdiendo por lo menos 10 puntos frente al proceso inflacionario.
Mientras los números se encargan de desmentir con contundencia, tanta que lo mismo que pasa con los autos también acongoja a economías regionales, por ejemplo la comercialización de carne de cerdo que vio incrementada sus ventas pero no la producción. Explicación: los beneficiarios son los productores brasileños, dinamarqueses, finlandeses y españoles que están exportando a la Argentina.
Quizás en Mendoza no haya que explicar demasiado cómo están afectando las medidas económicas a las producciones regionales, algo sobre lo que ya hemos escrito hasta el hartazgo en columnas anteriores, solo agregar que el sindicato que agrupa a los trabajadores de la vitivinicultura está dejando trascender que se ha perdido un número importante y sorprendente de empleos.
La tormenta perfecta se va conformado con medidas que no ganan la tapa de los diarios, que sigue tomada por el festival teatral de la corporación mediática judicial. Altísimo endeudamiento, reprimarización de la economía, alto desempleo para disciplinar la sociedad... en fin, modelos exclusivos que los números cantan claro a quienes benefician.
Quizás sea el momento de comenzar a discutir seriamente cómo salir de esta fiesta con baile de Gilda incluido para unos pocos. No hay 2019 sin 2017 y la lobotomización de gran parte de la oposición tiene como objetivo sumarlos al baile, un baile de fin de año que gran parte de la sociedad lo empieza a ver como la fiesta a bordo del Titanic.

