Otra vez las lluvias le juegan una mala pasada al deporte mendocino, está vez el damnificado fue el Club Teque, que ya había sufrido la tormenta en 2014.
Las inundaciones de los canales adyacentes a la cancha dejaron al sintético convertido en un verdadero lago. La alfombra se levantó casi por completo y ahora será momento de trabajar duro para recuperar lo que la lluvia se llevó.