El último acto de Karina Rabolini con los candidatos a gobernador y vice de Mendoza por el Frente para la Victoria mutó reiterada y velozmente. Se elevó el entusiasmo y la adhesión a fuerza de mensajes esperanzadores, emotividad, lágrimas y la sorpresiva aparición de Marcos Di Palma, uno de los deportistas más entusiastas en el respaldo a la candidatura presidencial de Daniel Scioli.
Di Palma exhibe el naranja por todo el país acompañando la campaña proselitista del gobernador bonaerense. Y esta tarde estacionó el imponente camión en el que traslada su auto de carrera, tuneado con los colores que identifican a Scioli, en la puerta del salón Báltico de Guaymallén. Allí acababa de finalizar una breve conferencia de prensa de Rabolini, Adolfo Bermejo, Diego Martínez Palau y Luis Lobos, que apuesta a seguir conduciendo al departamento más poblado de la provincia (330.000 habitantes en 21 distritos).
La sorpresa fue grande. Di Palma no estaba anunciado, aunque esta mañana en Las Heras, donde también estuvo Rabolini, Carlos Ciurca contó a SITIO ANDINO que el deportista lo acompañará este jueves en el cierre de campaña, con clases de seguridad vial y quizás hasta una caravana.
Pero esta tarde, en Guaymallén, la sorpresa siguió cuando ante más de 500 mujeres emprendedoras, Di Palma ocupó un lugar en la mesa cabecera y Rabolini le agradeció su presencia. Le dicen loco, pero es un gran hombre y un gran padre de familia, que se ha puesto la camiseta naranja hace mucho y ahora la camiseta argentina.
Lobos y Bermejo también dijeron lo suyo, contentos por el tiente de color que le daba su presencia a la actividad, que había comenzado con brazos en alto al ritmo de Mujeres, de Ricardo Arjona.
Di Palma, con ropa sport, peinado con una colita y la gorra naranja, tomó el micrófono. Nosotros tenemos la suerte de tenerla a Karina desde hace 8 años en Buenos Aires, y como ustedes, es madre, madre de cientos de chicos a los que ayuda, dijo. Más tarde fue uno de los más requeridos para una selfie.
Di Palma sonó durante algún tiempo como posible candidato a intendente de Arrecifes, su ciudad natal, pero finalmente el corredor de autos desistió y se mantiene como un fiel militante del proyecto naranja.
Karina, la embajadora
Así, en Mendoza, Karina Rabolini tuvo un extrovertido aliado en pos de su objetivo. Quiero que conozcan a Daniel a través mío. Hace 30 años que estamos juntos y les aseguro que no sólo tiene una gran capacidad y experiencia, sino un gran corazón. A mí, como siempre digo, me ha hecho vivir una vida increíble y puede hacerlo con ustedes también.
La ex modelo y empresaria continuó destacando la necesidad de una buena relación entre el Gobierno Nacional y las provincias del interior. Y lo hizo en base a su experiencia personal. Yo soy santafesina, nací en un pueblito muy chiquito de 5.000 habitantes (Elortondo, a unos 400 kilómetros de la Capital). Viví ahí hasta los 14 años, que nos mudamos a Buenos Aires. Y hasta entonces parecía que las oportunidades estaban lejos.
Por eso celebro que Daniel, como yo, crea que hay acortar las distancias con las provincias, como Mendoza, que tiene una gran capacidad con mujeres emprendedoras como ustedes, dirigentes y candidatos extraordinarios como Adolfo y Diego, quienes no tengo la menor duda que ganarán el domingo. Así que vamos a seguir trabajando juntos.
Luego la esposa del candidato a presidente aconsejó a las emprendedoras no caer en la informalidad por más que trabajen con la familia, tener dedicación y disciplina. Y definió a Cristina Kirchner como una guía para las mujeres.
Su quiebre emocional
Luego su mensaje político mutó en temas personas que les provocaron un breve quiebre emocional, que llegó a las lágrimas cuando primero recordó que su imposibilidad de ser madre fue el origen de laLey de Fertilización Asistida en Buenos Aires, y despuéscontó una conmovedora historia.
Hace varios años, murió una mujer que admiré mucho y marcó mi vida. Ella vivía en el campo, era muy pobre, cuando tenía 16 años su madre murió de cáncer y su padre la abandonó junto a sus hermanos, asi que tuvo que trabajar para mucho para salir adelante. Me contaba que se armaba colchones con la chala del maíz que cultivaba. No podía ir a la escuela, pero la hija del capataz le enseñaba. Después se casó, siguió viviendo en el campo, y comenzó a prosperar. Un día apareció un linyera que le pidió agua y comida, y le dijo: ¿No me conocés?, soy tu padre. Ella lo ayudó y él volvió a irse. Esa mujer se llamaba Adela y era mi abuela.
Acá veo muchas Adelas, afirmó levantando la voz, entre aplausos. ¡Ustedes tienen la capacidad para ayudar a mucha gente y un presidente como Daniel las ayudará a seguir adelante!, concluyó.
Esta vez, Rabolini no sólo se llevó regalos (una canasta con productos regionales y un cuadro pintado al óleo con malbec del artista plástico Norberto Filippo que le entregó Lobos), sino también muchas cartas que las mujeres le fueron entregando casi en cuclillas sorteando fotógrafos durante los discursos y que ella también guardó discretamente.