El primer intento del kirchnerismo por aprobar el pliego de un juez para la Suprema Corte fracasó de la mano de Miriam Gallardo. Hoy, 70 días después y con un largo camino recorrido entre medio, otro aspirante deberá afrontar el peligroso filtro del Senado para intentar sentarse en el máximo tribunal de la provincia: Julio Gómez. El oficialismo esta vez rebalsa confianza.
El último 31 de marzo la concejal de Maipú Gallardo se quedó con las ganas de convertirse en jueza de la Suprema Corte por apenas un voto, el cual, dicen, surgió de una equivocación de una legisladora del mismo partido político. Entre esa fecha y hoy, cuando el Senado volverá a reunirse en votación secreta, sucedieron varias cosas en el ámbito legislativo.
En primer lugar el error que supuestamente cometió la senadora Carina Segovia al votar con bolilla negra en lugar de blanca no volverá a suceder: la Cámara Alta modificó el procedimiento a favor de la transparencia y ahora sólo podrá votarse con bolillas blancas. Si Gómez consigue la mitad más una de los presentes, entonces será ratificado en el cargo.
Desde el punto de vista político el nombramiento de Gómez por parte del gobernador Francisco Pérez también hizo ruido: es que el aspirante a la Corte es un desconocido fuera del ámbito cerrado de la política. Trabaja actualmente en el Tribunal de Cuentas y pasó sin mayores inconvenientes la audiencia pública realizada la semana pasada.
Sin embargo, la cualidad a política de Gómez en los últimos años no convenció al radicalismo y desde el principal espacio opositor no dejarán pasar el pliego sin antes hacer públicas sus quejas. En los últimos días han resaltado que el Ejecutivo está intentando colocar a un juez en la Corte a pocos días de las elecciones.
Con este panorama, la votación de hoy promete ser reñida nuevamente y el oficialismo tendrá que hacer uso de su mayoría para que Gómez se convierta en juez. Así, a pesar de que la matemática le jugó una mala pasada al kirchnerismo en marzo, esta vez está más que confiados de que su candidato logará la cantidad de bolillas blancas necesarias para eternizarse en la Suprema Corte.
Tenemos los votos necesarios. El bloque está ordenado y también algunos legisladores de la oposición votarán a favor de Gómez, explicó a Sitio Andino el titular del bloque de senadores oficialistas, Gustavo Arenas. Aseguran que por lo menos 20 legisladores aprobarán el pliego presentado por el Ejecutivo.
Por su parte, la legisladora del Frente de Izquierda Noelia Barbeito confirmó a este medio que tomará la misma decisión que durante la votación del pliego de Gallardo: no concurrirá a la votación en modo de protesta.
De esta forma, si todos los senadores menos Barbeito (37) concurren a la votación el oficialismo necesitaría 19 bolillas blancas en la urna al final de la votación secreta para que Julio Gómez se transforme en juez de la Suprema Corte en remplazo del jubilado Carlos Böhm.