Fueron furor. Como si se tratara de figuras del espectáculo. Karina Rabolini, Adolfo Bermejo y Diego Martínez Palau, con sus esposas y más de 300 mujeres en el Hotel Hyatt vivieron una extensa reunión en la que nunca bajó el nivel de adrenalina y emoción.
Hubo de todo: masitas, jugo y café; fotos de campaña, selfies por doquier, regalos, distinciones a mujeres emprendedoras, lágrimas de la esposa de Daniel Scioli y los candidatos al contar experiencias personales con las que más de una mujer presente se sintió identificada. Y, hasta una clase de peluquería cuando Rabolini aprovechó estar con el cabello suelto para explicar en vivo y en directo como se hace el rodete que la caracteriza.
Fue tal la adhesión que recibió ayer el FpV en el Hyatt que al final pareció que no hubo una sola mujer que saliera del hotel sin haberse convertido al sciolismo.
La previa fue distendida porque mientras Rabolini cedía entrevistas a la prensa y luego se fotografiaba con Alicia Caraballo, la peronista que el domingo 3 de mayo intentará ganar la intendencia de San Carlos, a medida que iban llegando las mujeres degustaban algún cafesito con masitas. A la vez eso daba tiempo para sumar más sillas en el Salón de los Espejos, que comenzaba a ser chico.
Apenas comenzada la reunión vino la primera foto de campaña. Ya habían habido otras al mediodía en Las Heras y Guaymallén.
Inmediatamente después, los discursos comenzaron con piropos, siguieron pegando directamente al corazón y terminaron en lo previsible: pidiendo acompañamiento y apoyo para llegar a gobernar el país y la provincia.
¡Qué lindo es ver a tantas mujeres juntas! Y peligroso, también, afirmó el postulante a vice y encargado de la bienvenida. Después fundamentó su reconocimiento a las mujeres en base a una experiencia personal: Con Adolfo queremos que la mujer mendocina tenga el espacio que se merece. En lo particular tengo un sentimiento especial. Por razones familiares mi padre se fue de la casa cuando yo tenía 6 años y mi madre tuvo que trabajar mañana, tarde y noche para educarnos y salir adelante.
En la misma línea siguió Bermejo. Que bueno es que estén acá. Por allá hay chicas de San Juan y Chile que se acercaron a saludarme recién. ¡Un aplauso para las chicas!, vociferó desde el escenario mientras se escuchaban gritos y se veían manos en alto desde la mitad del salón. Esto parece la Fiesta de la Vendimia, estamos rodeados de reinas. Están todas muy lindas, agregó.
Aquí, quiero manifestarle mi agradecimiento a Daniel Scioli y Karina por su apoyo. Y poner en valor el rol de la mujer en la sociedad actual. Para ellas también queremos una provincia mejor, en crecimiento, que el mundo nos elija para invertir. Bermejo siguió destacando el trabajo social que se ha hecho en la zona de Godoy Cruz denominada El Pozo, donde se erradicó un basural y se le ha dado vivienda y trabajo a las familias que vivían allí. Recordó su paso por la intendencia de Maipú (actualmente es senador nacional) y siguió contando parte de su historia.
Cuando tenía 29 años enviudé y me quedé con tres chicos a cargo: uno de 5 años, otro por cumplir 2 y el más chiquito tenía 8 meses. Esa noche tomó su primera mamadera. Después llegó Sandra (su actual esposa) y nos adoptó a los cuatro. Tuvimos dos hijos más. Por ahí anda la nena mi regalona
Más allá de estas cosas, queremos pedirles que nos acompañen en los próximos tiempos. Con Daniel y Karina, que seguramente desde otro lugar, desde la Nación, también nos darán su respaldo, concluyó Bermejo, entre repetidos aplausos que se multiplicaron cuando la Fundación Banco Provincia que preside Rabolini distinguió a tres mujeres emprendedoras: Alicia Mayorga de AVOME, María Soledad Benegas de la Fundación Sobran los Motivos y María Lorena López, chofer de la Empresa Provincial de Transporte.
Finalmente, fue el turno de Karina Rabolini ante esas mujeres emprendedoras de Mendoza. Es un honor para mí compartir este escenario con estos dos grandes candidatos dijo, antes de mencionar que el lunes cumple 48 años, de los cuales lleva 30 junto a Daniel Scioli. Y fue entonces cuando describió de tal manera a su marido que más de una sintió envidia. Si su misión ayer fue vender al hombre, político, que pretende gobernar Argentina, cumplió a la perfección con esa tarea.
Ayer, aquí en Mendoza, también lloró por él. Me gustaría que vean a Daniel como un gran hombre y un gran presidente. Muchas me preguntan qué estoy haciendo en esta etapa. No soy política, no soy candidata Lo único que hago es acompañar a la persona que me acompañó toda la vida. En momentos difíciles. Cuando quise tener hijos y no pude, o cuando me fue mal en la empresa. Ojalá ustedes también sientan que él es un gran hombre que las puede acompañar.
Emocionada, Rabolini apeló varias veces a frases del Papa Francisco para referirse al trabajo social que hace su Fundación, habló de su infancia humilde en Santa Fe, sus comienzos como modelo adolescente en Buenos Aires, la historia de una de sus abuelas que marcó su vida para siempre, mencionó a Cristina Kirchner como una mujer a la que admiro muchísimo y se entregó a preguntas de las presentes y sobre todo a fotos abajo del escenario. Una de ellas fue con la esposa de Paco Pérez, Celina Sánchez, la de Bermejo, Sandra Zapata y la Martínez Palau, Marcela Gaua.
Durante más de media hora estuvo en el centro de una marea de mujeres que se tomaban selfies con ella. La mayoría ya lo habían hecho con Bermejo y Martínez Palau antes de que comenzara la reunión. Pero la frutilla del postre fue cuando Rabolini dio una clase de peluquería al enseñarles paso a paso cómo se hace su admirado rodete. Algo que, según confesó, le piden en cada provincia que recorre y seguirá visitando promocionando a Scioli como presidente.