Para Celso Jaque este domingo fue más que un día peronista. Fue glorioso. Porque él fue reivindicado. Los 10 puntos de diferencia entre Francisco Pérez y Roberto Iglesias fue el mejor punto final a tanto ninguneo hacia este gobernador dentro y fuera del Partido Justicialista.
Su sucesor y el vice Carlos Ciurca fueron sus ministros de Infraestructura, en el primer caso, y de Seguridad y de Desarrollo Humano en el segundo. Por más que solamente uno de ellos, el de Las Heras, le agradeciera a viva voz durante los festejos en un hotel céntrico.
Paco no lo hizo pese a haberse extendido bastante mencionando incluso a sus cuñados. Quizás porque una hora antes con Jaque habían llorado juntos, abrazados. El actual gobernador festejó por todo: la provincia, el partido, Pérez, él mismo. Este domingo electoral recuperó apoyo que le pertenecía.
"Estoy super recontra feliz", dijo una y otra vez, después de que en las últimas semanas se dedicara a pegarle a la UCR como nunca antes y a inaugurar obras. Si bien las más importantes serán para su despedida en diciembre.
"Mañana no será un día de trabajo más, sino un día especial. Nos sentaremos un momento con Paco para conversar, para iniciar la transición con el objetivo de que los mendocinos no la padezcan, tomando las decisiones en conjunto", anunció Jaque en exclusiva para este diario digital.
Dijo esto nada más ni nada menos que con la absoluta certeza de que se sumará a la lista de los gobernadores peronistas que le entregaron el poder a otro peronista: Francisco Pérez, ese joven militante que de mozo pasó a ser ministro y ahora es uno de los máximos referentes del kirchnerismo.
La misma Presidenta lo felicitó anoche durante su discurso, ante miles de personas. Desde un rincón de Capital Federal lo definió como "un joven talentoso".