La inolvidable frase silencio atroz marcó un antes y un después en la carrera de Oscar Ahumada, quien se vio obligado a irse con la cabeza gacha y sin reconocimientos de parte de la gente de River, club del cual es hincha confeso y con el que ganó dos títulos. Hoy está en el Rostov de la Liga rusa luego de haber pasado por el Veracruz mexicano, y decidió demandar a la institución que lo vio nacer por una cifra que supera el millón de dólares.
2 de mayo de 2026



