Cuba, en el centro de una nueva tensión con Estados Unidos por presuntos planes con drones militares
Un informe de inteligencia aseguró que Cuba adquirió más de 300 drones militares de Rusia e Irán y analiza posibles escenarios de ataque contra objetivos estadounidenses.
El gobierno cubano rechazó categóricamente las acusaciones
La relación entreEstados Unidos y Cuba atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión en años luego de que un informe de inteligencia citado por Axios asegurara que el gobierno cubano adquirió más de 300 drones militares de Rusia e Irán. En este sentido, habría comenzado a evaluar posibles escenarios de ataque contra objetivos estadounidenses, incluida la base naval de Guantánamo y embarcaciones militares norteamericanas en el Caribe.
Según informaron, funcionarios estadounidenses consideran que la creciente capacidad tecnológica de La Habana en materia de guerra con drones representa una amenaza estratégica para Washington. Esto, especialmente por la cercanía geográfica de la isla con el territorio continental de Estados Unidos y por la presunta presencia de asesores militares iraníes en Cuba.
Uno de los puntos que más preocupa a la administración de Donald Trump es la posibilidad de que esos dispositivos puedan ser utilizados contra la base estadounidense de Base Naval de Guantánamo, buques militares en la región e incluso objetivos cercanos a Florida, como Key West, ubicada a unos 150 kilómetros de la costa cubana.
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El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel
Washington observa el avance de la cooperación militar entre Cuba, Rusia e Irán
De acuerdo con Axios, las agencias de inteligencia estadounidenses sostienen que Cuba comenzó a adquirir drones de ataque desde 2023 y que actualmente busca ampliar aún más ese arsenal mediante acuerdos con Moscú y Teherán.
Un alto funcionario estadounidense citado por el medio norteamericano aseguró que el avance de este tipo de tecnología “tan cerca del territorio estadounidense” genera preocupación en Washington, particularmente por el contexto geopolítico actual y por la participación de actores considerados hostiles por Estados Unidos, entre ellos Irán y Rusia.
El informe también señala que, si bien la inteligencia estadounidense no considera inminente un ataque cubano, sí detectó discusiones internas dentro del aparato militar de la isla sobre posibles escenarios de confrontación en caso de un agravamiento de las relaciones bilaterales.
La respuesta de Cuba y las acusaciones contra Washington
El gobierno cubano rechazó categóricamente las acusaciones y denunció que Estados Unidos estaría construyendo un relato destinado a justificar una eventual escalada militar contra la isla.
El vicecanciller Carlos Fernández de Cossío afirmó en redes sociales que las acusaciones forman parte de un "esfuerzo anticubano" para legitimar una agresión sin fundamentos contra el país caribeño. Y agregó: "Estados Unidos es el país agresor. Cuba, el país agredido, amparado en el principio de legítima defensa".
Embajada de Estados Unidos, en La Habana, capital de Cuba 05-01-26
Un informe confirmó que Cuba comenzó a adquirir drones de ataque desde 2023.
Foto: Xinhua/Joaquín Hernández
Las declaraciones se producen en medio de una creciente presión política y económica de Washington sobre La Habana, marcada por nuevas sanciones, restricciones energéticas y advertencias públicas de la administración Trump.
Un conflicto histórico que vuelve a escalar
Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba permanecen marcadas por décadas de confrontación política desde la revolución liderada por Fidel Castro en 1959 y la posterior imposición del embargo estadounidense en los años sesenta.
En los últimos meses, el presidente Trump endureció nuevamente su discurso hacia La Habana y llegó a afirmar públicamente que Cuba representa una "amenaza excepcional" para la seguridad nacional estadounidense.
En paralelo, medios estadounidenses también señalaron que el Departamento de Justicia evalúa avanzar judicialmente contra Raúl Castro, hermano del fallecido líder cubano, en una nueva señal del endurecimiento de Washington hacia el régimen cubano.