En un comunicado oficial, se conoció que la segunda noche del show de Taylor Swift en el estadio de River Plate, debió ser suspendido por las fuertes lluvias que azotan la Ciudad de Buenos Aires. Hay cambio de día.
En un comunicado oficial, se conoció que la segunda noche del show de Taylor Swift en el estadio de River Plate, debió ser suspendido por las fuertes lluvias que azotan la Ciudad de Buenos Aires. Hay cambio de día.
Después de una primera noche histórica, donde la artista brindó un show de casi tres horas ante 70 mil personas, anunciaron que no se realizará hoy viernes 10 la segunda función del show debido a la fuerte tormenta que afecta a gran parte de la provincia de Buenos Aires. La decisión fue anunciada a través de un comunicado oficial de la productora, confirmando la suspensión debido a las condiciones climáticas adversas.
"Debido a las condiciones climáticas adversas priorizando la seguridad del público, el show de Taylor Swift | The Eras Tour programado para hoy en River Plate se reprograma para el domingo 12 de noviembre a la misma hora", expresó la organizadora del recital.
Asimismo anunciaron que los tickets para la fecha de hoy tendrán plena vigencia para el show del domingo. Y solicitaron a los fans que continúen alerta a las redes sociales por cualquier información eventual.
Taylor Swift encarnó a la verdadera “Bestia Pop” al protagonizar el jueves el más grande espectáculo audiovisual que se haya apreciado en Argentina con el desembarco de “The Eras Tour” que congregó a 70 mil personas en el estadio Monumental de River Plate en el primer show de una serie de tres que continuará este sábado y domingo.
Durante más de 200 minutos y de la mano de 44 canciones, la estrella norteamericana hizo un abrumador repaso de su historia musical en el contexto de una puesta descomunal que sumó a la multitud a jugar en ese mundo de fantasía que Swift puso al alcance de la mano y volvió íntimo, cercano y posible.
Desde las 20.40 y hasta apenas pasada la medianoche, la artista de 33 años encarnó su personal y exitosísimo repertorio dentro de un dispositivo visual y esceno-técnico de película logrando, en un mismo y extensísimo acto, forzar los límites imaginables del espectáculo y volverlo palpable para el enfervorizado gentío.
El impacto de la propuesta integral consiguió entonces que lo musical e interpretativo condenado a quedar como un adorno dentro de semejante aluvión de estímulos visuales, traspasara esa maquinaria infatigable y conectara íntimamente con cada asistente gracias al ángel de Taylor y al calor de sus canciones.
