¿Quién es el ministro de Estados Unidos, nuevo fetiche del Gobierno argentino?
Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, aliado de Trump y Milei, viene del mundo financiero e impulsa una agenda muy similar a la libertaria
¿Quién es el ministro de Estados Unidos, nuevo fetiche del Gobierno argentino?
Scott Bessent, secretario del Tesoro de los Estados Unidos, el nuevo funcionario fetiche del Gobierno Argentino, no es un político nato sino un financista de trayectoria singular, aliado incondicional del mundo de los negocios (y ahora de la política) de Donald Trump, que conduce la economía más grande del planeta.
Inversor, filántropo y gestor de fondos de cobertura, Bessent se ha convertido en el rostro visible de la agenda económica republicana, que al igual que la libertaria en la Argentina, combina recortes fiscales, desregulación y un renovado proteccionismo comercial.
Su primera gran aparición pública como funcionario se produjo con un mensaje de fuerte impacto regional: un apoyo explícito al presidente argentinoJavier Milei, con la promesa de movilizar herramientas financieras para apuntalar la estabilidad del país. Entre las opciones mencionadas figuran líneas de swap, compras de divisas y adquisiciones de deuda soberana a través del Fondo de Estabilización Cambiaria. Sus palabras, pronunciadas en la antesala de la reunión entre Milei y Trump en Nueva York, confirmaron que la política económica estadounidense también tendrá proyección internacional inmediata.
Un demócrata devenido republicano
El perfil político de Bessent encierra una paradoja. Durante años fue donante de figuras demócratas como Hillary Clinton o John Kerry, y llegó incluso a organizar en 2000 una recaudación de fondos para Al Gore en su residencia de los Hamptons. Sin embargo, con el tiempo su orientación se inclinó hacia el Partido Republicano, al que ha aportado sumas millonarias. En 2016 financió con un millón de dólares la investidura de Trump, consolidando un viraje ideológico que lo situó en la órbita del magnate.
El contraste se acentúa con su biografía personal. Sureño de origen modesto, hijo de un promotor inmobiliario que atravesó dos bancarrotas, se formó en Yale y construyó una carrera en Wall Street. Casado desde 2011 con John Freeman, ex fiscal asistente del Bronx, es padre de dos hijos y defensor de los derechos de la comunidad LGBTQ, pese a las tensiones que ese activismo supone dentro del Partido Republicano.
Cercanía con el poder
La relación de Bessent con la familia Trump se remonta a décadas. Fue amigo cercano de Robert Trump, hermano del expresidente, y mantiene lazos personales con Blaine Trump, madrina de su hija. Esa cercanía se transformó en confianza política en los últimos años, cuando el empresario financiero comenzó a asesorar a Trump en materia económica. Durante la campaña, mientras parte del empresariado se mantenía distante por los problemas legales del exmandatario, Bessent asumió un respaldo público que fortaleció su vínculo.
Su nombramiento como 79.º secretario del Tesoro refleja tanto esa lealtad como la intención de Trump de rodearse de colaboradores capaces de ejecutar sin titubeos su agenda económica.
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El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent junto a Donald Trump.
La agenda de Bessent
El nuevo secretario impulsa un programa que responde a tres ejes centrales: reducción de impuestos, recorte del gasto público y desregulación. Además, se declara partidario del dólar fuerte y de un incremento en la producción energética doméstica. Su plan “3-3-3”, elaborado antes de la investidura de Trump, resume sus prioridades: crecimiento del 3%, déficit del 3% del PIB y aumento de la producción de petróleo en tres millones de barriles diarios.
No obstante, Bessent también se ha mostrado dispuesto a moderar algunos de los impulsos más disruptivos del presidente. Advirtió, por ejemplo, que una tasa impositiva uniforme para empresas productoras en suelo estadounidense podría violar compromisos internacionales, y ha sugerido aplicar aranceles de manera gradual para evitar sacudidas bruscas en los mercados.
Entre Wall Street y la política
La carrera de Bessent se consolidó en la década de 1990, cuando como socio de Soros Fund Management participó en la célebre apuesta contra la libra esterlina que generó ganancias millonarias. Más tarde, regresó a la firma en 2011 como jefe de inversiones, hasta convertirse en uno de los administradores más influyentes de su generación. Su paso de protegido de George Soros –símbolo del liberalismo global– a referente del trumpismo económico es una muestra de su versatilidad y pragmatismo.