Preocupación

Inflación: cómo viene enero tras el "numerazo" de diciembre

¿Puede repetirse el índice de precios éste mes? Cómo ven los economistas de la dinámica de inflación de este verano 2024. Y qué puede pasar con el consumo.

Por Miguel Ángel Flores

Con el 25,5% de inflación de diciembre, empieza a dibujarse el sendero complejo que anticipaba Javier Milei. Luego del preocupante broche para el año 2023, los pronósticos ya empiezan a confirmar un debut del 2024 igual de exigente. Pero ¿cuánto?. ¿Enero puede ubicarse al mismo nivel o terminará por superar al mes anterior? ¿Qué pasará con el consumo?.

La mirada del economista anticipa que, pese a factores que pisaron fuerte para fin de año, como la fuerte devaluación que impactó en el primer dato de inflación de Milei y el consumo estacional de las Fiestas, enero tiene lo suyo.

"Lo más probable es que cierre cerca de un mes estacional como diciembre. Junto al arrastre estadístico, seguramente va a impactar la suba de combustibles y su estocada final en la canasta, y el reacomodamiento de precios relativos", dice José Vargas, de la consultora Evaluecon, que habitualmente hace su propia ponderación de la inflación en Mendoza.

En números, el 27% de ajuste en las naftas, por un lado, y la suba de tarifas (como el 46% en el servicio de agua y cloacas que deberán afrontar los usuarios mendocinos este mes), ya son dos hechos que empiezan a mover la aguja. Sin contar con la renovación de alquileres que, con una ley en retirada, promete inflación anual y más y deja a los inquilinos "a la buena de Dios". Y de los propietarios.

Por eso, Vargas aventura un IPC de enero de "entre el 20 y 25%". Y hacia adelante, después del primer "numerazo" de la gestión del ministro de Economía Luis "Toto" Caputo, un sendero similar al menos hasta abril.

Los precios más "pesados" del mes

"Con un Gobierno que acelera mucho las decisiones es difícil pronosticarlo. Estamos atravesando un tsunami en etapas: primero, con devaluación y ajuste de precios relativos, una segunda de etapa este mes con tarifas y combustibles".

Así define el cuadro actual el economista y docente de la Uncuyo Marcelo Licanic. Para él, en ese contexto enero superará el 25% y probablemente se acerque al 30%, un valor que el propio Milei calificó como un "numerazo" si se alcanzaba en diciembre.

¿Y la tercera ola?

"Será, con otra devaluación, a partir de marzo. Y seguida de otra serie de ajustes de salarios, lo que hará que haya una inflación alta hasta agosto inclusive", adelanta el economista, aunque para eso falta.

Cuando ya transcurrió casi la primera mitad de enero empiezan a pesar los precios de medicamentos, cuya disparada ya forzó una negociación del Gobierno nacional con farmacéuticas. En paralelo, resta dilucidad cuánto (y cuándo, si sucede) "prendan" los "acuerdos voluntarios" prometidos por las cadenas.

Y mientras se esperan novedades en cuanto al financiamiento, con una suerte de "nuevo Ahora 12", la problemática de la vivienda sigue candente.

Vargas señala que es un mes complejo dada la liberación de las condiciones para acordar contratos de alquiler.

"Hay muchas alternativas en las negociaciones, aunque con el inquilino nuevamente debilitado a la hora de renovar. Cada cual toma el índice y la moneda de cambio que quiera, pero muchos empiezan a aplicar el CER como referencia para no perder frente a la inflación", detalla.

¿Qué pasa con el consumo?

Mientras tanto, el Gobierno provincial no abandona del todo el control de precios. Al menos en lo relativo al trecho entre lo exhibido y lo que debe pagar el consumidor.

La llamada "diferencia entre góndola y caja" de hasta 5% en productos de alta rotación e stá a la orden del día frente a la dinámica furiosa de cambio de listas de precios diaria . Y como admiten quienes visitan varias veces al mes los locales "casi no hay exhibición" de precios en la gran mayoría de los más de 20.000 comercios activos en Mendoza.

En el grueso de los casos, se detectan infracciones a la ley de Lealtad Comercial, sobre todo en súper y minimercados, o los llamados maxikioscos habilitados para la venta de alimentos. Y si bien los argumentos se descargan en los proveedores, el ritmo de remarca de precios no los exime de las multas.

De todos modos, los analistas ratifican que ya se nota un incipiente freno del consumo cotidiano.

"En alimentos empezó a notarse desde la primera semana de enero. Para el resto del comercio puede ser más profundo, a partir de una adelantamiento de las compras, primero con bienes no perecederos y ahora hasta con la canasta escolar", observa Vargas.

Por su parte, Licanic advierte que por allí pasarán justamente las limitaciones en tiempos de economía desregulada.

Para el economista "dependerá, por un lado, de que se normalicen los precios de bienes importados. Y por otro, que los salarios no se ajusten tan rápido, como pasó con la carne hasta que su precio empezó a bajar".

A su juicio, "la gente no come vidrio. Después de las vacaciones que muchos tenían programadas y armadas, el próximo gasto, como el escolar, se financiará con tarjeta, pero con las tasas liberadas permitirá llegar hasta abril. Desde allí, un financiamiento propio. Y desde mayo, un principio de caída de la actividad".

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