El turista del verano 2026 ya no viaja igual: cómo elige destinos y qué lo moviliza
Las decisiones de los viajeros durante el verano 2026 reflejan un nuevo perfil turístico, con elecciones más flexibles y cambios en la forma de vacacionar.
El turista del verano 2026 ya no viaja igual: cómo elige destinos y qué lo moviliza
El verano 2026 marca un punto de inflexión en el turismo nacional. De acuerdo con un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), tomando como referencia datos de la primera quincena de enero, emergió un nuevo perfil de viajero, más cuidadoso en el gasto y con decisiones tardías.
El relevamiento marca una temporada atravesada por la flexibilidad, las escapadas cortas y la influencia creciente de eventos, festivales y agendas culturales, que se convirtieron en verdaderos disparadores de la demanda turística.
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Los turistas eligen los destinos motivados por propuestas culturales, festivales gastronómicos y naturaleza.
Foto: Cristian Lozano
La ocupación se explicó más por eventos que por reservas anticipadas
Uno de los principales rasgos del comienzo de la temporada fue la concentración de picos de ocupación durante fines de semana largos, festivales y actividades puntuales, por encima de las reservas realizadas con anticipación o de las estadías prolongadas.
La lógica dominante fue la del viaje oportuno: cuando coincidieron clima favorable, propuesta concreta y agenda atractiva, la ocupación creció con rapidez, incluso en destinos que habían iniciado el verano con niveles moderados.
Bajo este esquema, algunos puntos del país superaron el 80% de ocupación, entre ellos Puerto Iguazú (85%), Ushuaia (88%) y Oberá, en Misiones (80%). También se registraron niveles elevados en destinos de Neuquén como Villa La Angostura, Villa Traful y San Martín de los Andes, con ocupación plena.
En Córdoba, Villa Carlos Paz alcanzó el 90%, mientras que Santa Rosa de Calamuchita llegó al 95%. En el Litoral, Colón y Gualeguaychú cerraron la primera quincena por encima del 80%. El mismo nivel se observó en Mendoza capital y Bariloche durante los primeros quince días de enero, con buenas expectativas para la segunda mitad del mes.
En líneas generales, los destinos que contaron con fiestas populares, festivales culturales, competencias deportivas o propuestas diferenciales lograron superar con holgura los promedios nacionales, consolidando una temporada marcada por comportamientos dinámicos y sensibles a la agenda.
Un turista que decide tarde y viaja con mayor flexibilidad
Desde la CAME advirtieron que el perfil del turista cambió de manera transversal en todo el país. El visitante define su viaje cada vez más cerca de la fecha, controla el gasto y prioriza experiencias concretas por sobre estadías largas.
La reserva anticipada perdió protagonismo, mientras que crecieron las consultas de último momento, incluso realizadas el mismo día o de manera presencial en el destino.
También se modificó la duración de los viajes. En muchas provincias de paso —como La Pampa, Misiones, Corrientes, Chaco y algunos puntos de Buenos Aires— la permanencia suele limitarse a una noche, ya que los turistas continúan rumbo a otros destinos.
En cuanto a los promedios, Bariloche y Mar del Plata registran estadías cercanas a 3,8 noches, Catamarca ronda las 4 noches, Puerto Iguazú alcanza 4,4 noches, mientras que Ushuaia se ubica en torno a 4 días de permanencia.
En términos generales, la estadía promedio se concentra entre 3 y 4 noches en destinos de vacaciones tradicionales, mientras que en el Norte y el Litoral se observa una mayor dispersión, con permanencias que oscilan entre 2 y 5 noches, según la combinación de termas, ríos, eventos y propuestas culturales.
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El visitante define su viaje cada vez más cerca de la fecha, controla el gasto y prioriza experiencias concretas por sobre estadías largas.
Foto: Web
El gasto turístico se mantiene, pero con mayor racionalidad
Los datos de la primera quincena confirman que el gasto turístico sigue siendo relevante y genera un impacto económico concreto en las economías regionales.
Sin embargo, el consumo muestra un cambio de lógica: lejos de un gasto expansivo, predomina un comportamiento más racional, con comparación de precios y decisiones más focalizadas. El turista prioriza aquello que considera valioso y reduce consumos accesorios.
El resultado no es un menor gasto, sino un gasto mejor direccionado. En gran parte del país, el promedio se ubicó entre $95.000 y $100.000 por persona por día.
Eventos, cultura y naturaleza como motores del viaje
Durante la primera quincena, la decisión de vacacionar estuvo menos vinculada al “destino” en sí y más asociada a activadores concretos: festivales, carnavales, competencias deportivas, ferias o experiencias diferenciales.
La agenda funciona como un motor de demanda, ya que reduce la incertidumbre, facilita la decisión tardía y genera picos de movimiento que impactan de forma directa en alojamiento, gastronomía, transporte y comercio.
En paralelo, los destinos con entornos naturales atractivos y propuestas al aire libre también concentraron gran parte del movimiento turístico. La naturaleza, convertida en experiencia organizada, se consolidó como uno de los ejes centrales de la temporada.
La temporada es más volátil y las decisiones se toman a último momento de acuerdo al clima y agenda del destino.
Los desafíos que enfrenta el sector turístico
A partir de este nuevo escenario, la CAME identificó desafíos clave para el sector hotelero y turístico en general. Uno de los principales es el crecimiento de la oferta informal de alojamiento, que compite de manera directa con los establecimientos registrados, genera asimetrías de costos y presiona los precios a la baja.
Otro punto crítico es la dependencia creciente del clima y la agenda. La temporada se vuelve más volátil: cuando las condiciones acompañan, la demanda responde rápidamente; cuando no, la ocupación cae de forma abrupta.
Este comportamiento, que se evidenció con claridad desde mediados de diciembre, dificultó la planificación financiera de los prestadores y elevó la incertidumbre, especialmente en destinos de escapadas cortas y turismo de cercanía.