El balance financiero del primer trimestre de 2026 de YPF generó un fuerte entusiasmo en el Gobierno nacional, que calificó los resultados como un hito histórico para la petrolera de mayoría estatal.
YPF registró una mejora interanual del 28%, impulsada por la producción récord en Vaca Muerta. Desde el oficialismo atribuyeron los resultados a las políticas económicas de Javier Milei.
El balance financiero del primer trimestre de 2026 de YPF generó un fuerte entusiasmo en el Gobierno nacional, que calificó los resultados como un hito histórico para la petrolera de mayoría estatal.
De acuerdo con los datos difundidos por la Vocería Presidencial, la compañía alcanzó una mejora interanual del 28% respecto de 2025, en el marco de una estrategia centrada en la eficiencia operativa y la rentabilidad de sus activos.
La principal fuente de crecimiento fue Vaca Muerta, donde YPF concentró el 78% de sus inversiones de capital durante el período.
Gracias a esa política, la petrolera alcanzó una producción récord de 205.000 barriles diarios de petróleo shale, consolidando además un EBITDA ajustado de US$1.594 millones, indicador que mide las ganancias antes de impuestos y depreciaciones.
Desde la empresa destacaron que la apuesta por los yacimientos no convencionales permitió incrementar la productividad y mejorar los márgenes operativos en un contexto de expansión de la actividad energética.
Otro de los puntos sobresalientes del trimestre fue la mejora en la liquidez y el fortalecimiento del flujo de caja, factores que permitieron a YPF avanzar en el saneamiento de su perfil de deuda.
Según remarcaron fuentes oficiales, esta solidez financiera posiciona a la compañía de manera favorable para encarar proyectos de exportación de gran escala vinculados al desarrollo de Vaca Muerta.
Desde el oficialismo, según pudo saber Noticias Argentinas, atribuyeron los resultados a las políticas económicas implementadas por Javier Milei y a la conducción estratégica de Horacio Marín.
En esa línea, sostuvieron que la liberación de la presión sobre los precios internos y la priorización de los yacimientos de alta productividad por sobre los pozos maduros permitieron concretar "el mejor inicio de año de toda la historia" de la compañía.
Además, remarcaron que el sector energético se consolidó como uno de los principales pilares del superávit comercial argentino.

