El delivery en Argentina es cada vez más caro y los salarios ya no alcanzan para pedir comida
El uso de estas plataformas sigue creciendo en Argentina, pero los usuarios pueden comprar menos y los repartidores necesitan realizar hasta 18 entregas diarias para no ser pobres.
A esto se suma que los consumidores no solo pagan el envío, sino también una "tarifa de servicio"
El uso de aplicaciones de delivery continúa expandiéndose en Argentina y dejó de ser una comodidad ocasional para convertirse en un hábito de consumo cada vez más instalado. Sin embargo, detrás del crecimiento sostenido del sector aparece una problemática central: los precios avanzan más rápido que los salarios y el poder adquisitivo de los usuarios se deteriora.
Así lo reveló un informe de la consultora Focus Market, que advirtió que, pese al aumento en el volumen de pedidos, los consumidores hoy pueden comprar menos productos que hace un año.
"En un año, el poder adquisitivo medido en pedidos cayó en promedio un 12%, a pesar de que los salarios subieron nominalmente", indicó el reporte. Según explicó la consultora, el problema no radica en la falta de actualización salarial, sino en que "los precios del delivery aumentaron más rápido".
Cuánto aumentaron los precios en las apps de delivery
El mercado argentino de delivery está liderado principalmente por PedidosYa y Rappi. De acuerdo con el relevamiento, durante abril los precios en las categorías más demandadas registraron subas interanuales cercanas al 41%.
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El uso de aplicaciones de delivery continúa expandiéndose en Argentina y dejó de ser una comodidad ocasional.
Foto: Yemel Fil
Entre los aumentos más representativos se destacan:
Hamburguesas: pasaron de $10.600 a cerca de $15.000.
Kilo de helado: subió de $19.800 a alrededor de $28.000.
Pizzas: aumentaron de $17.700 a unos $25.000.
Empanadas: treparon de $2.200 a aproximadamente $3.100 por unidad.
Los salarios pierden frente a la inflación del delivery
El informe también comparó la evolución de los salarios frente al precio de los productos más pedidos. Con un sueldo promedio de febrero de 2026 de $1.734.357, un trabajador puede comprar actualmente unas 116 hamburguesas, mientras que en 2025 podía adquirir 132.
En el caso de las pizzas, la capacidad de compra cayó de 79 a 69 unidades en apenas un año, reflejando cómo la inflación en el segmento delivery supera la mejora nominal de los ingresos.
Cuál es la situación de los repartidores
Mientras los consumidores enfrentan precios cada vez más altos, los repartidores también atraviesan un escenario complejo. Según el Índice APP de la Fundación Encuentro, un trabajador de plataformas cobró en promedio $3.033 por pedido durante diciembre de 2025.
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Los repartidores también atraviesan un escenario complejo.
Para cubrir la Canasta Básica Total de una familia tipo y no quedar por debajo de la línea de pobreza, un repartidor necesita completar 454 pedidos mensuales, lo que equivale a realizar unas 18 entregas diarias sin descanso.
"Si trabaja esa cantidad, su ingreso bruto mensual ronda los $1.376.528, antes de descontar nafta, monotributo, seguro del vehículo y datos móviles", detalló el informe.
Además, el estudio señaló que actualmente el 70% de los repartidores trabaja apenas tres horas por día, utilizando las aplicaciones principalmente como una fuente de ingreso complementaria.
Comisiones, tarifas y presión sobre el sistema
Otro de los puntos señalados en el relevamiento son los costos operativos del modelo de negocio. Las aplicaciones de delivery cobran a los comercios comisiones que oscilan entre el 25% y el 35%, valores que prácticamente duplican los costos de otros marketplaces como Mercado Libre, cuya comisión ronda el 13%.
A esto se suma que los consumidores no solo pagan el envío, sino también una "tarifa de servicio" de entre el 1,5% y el 2%, mecanismo que fue cuestionado judicialmente por el gobierno bonaerense al considerarlo una práctica abusiva.
El desafío del sector
En este contexto, el director de Focus Market, Damián Di Pace, sostuvo que el principal desafío del sector es encontrar un equilibrio entre crecimiento y rentabilidad.
"Los altos costos logísticos, las promociones constantes, las comisiones discutidas y la mayor presión regulatoria reducen márgenes y obligan a las empresas a buscar modelos más eficientes y sustentables en un mercado cada vez más competitivo", concluyó.