La compra de autos en Mendoza está atravesada por múltiples variables. Por un lado, pesan las condiciones del propio comprador -su situación financiera y la posibilidad de acceder a un crédito- y, por otro, las herramientas que ofrecen las concesionarias, como acuerdos con entidades bancarias.
En ese contexto, y en medio de un escenario complicada para las economías domésticas, quienes buscan acceder a su primer vehículo o renovar el actual pueden estar frente a la duda: ¿conviene más un auto nuevo o usado?
Para responderla, el punto de partida antes de elegir el modelo es analizar las distintas líneas de financiamiento disponibles en este momento.
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El punto de partida es analizar las líneas de financiamiento disponibles.
El crédito que empareja la cancha
Una de las opciones que más peso gana es la del Banco Nación, a través de su programa +Autos. La particularidad de esta línea es que financia tanto autos 0 km como usados en condiciones similares, lo que cambia el eje de la discusión.
Se trata de un crédito personal, no prendario, lo que significa que el vehículo no queda como garantía. Este punto resulta central: al no estar prendado, el auto puede venderse en cualquier momento sin necesidad de cancelar la deuda, algo que sí ocurre con los préstamos tradicionales.
A esto se suma que ofrece tasas fijas en pesos y cuotas bajosistema francés, es decir, montos constantes a lo largo del tiempo.
Montos, plazos y condiciones del crédito +Autos
La línea está disponible para personas desde los 18 años, incluyendo jubilados y pensionados, y permite financiarautos nuevos o usados de hasta 10 años de antigüedad.
Entre sus principales características se destacan:
Monto mínimo: $1.000.000
Monto máximo: hasta $100.000.000
Plazo: hasta 72 meses
Financiación: hasta el 100% del valor del vehículo
Garantía: a sola firma (sin prenda)
Además, tiene una ventaja operativa concreta: todo el trámite se realiza en la concesionaria. Con solo el DNI, el comprador puede iniciar la gestión, validar su identidad desde el celular y, si obtiene la aprobación, acceder al crédito en el momento. El dinero se acredita en un plazo máximo de 96 horas.
Banco Nación ofrece créditos para autos usados y nuevos.
Foto: NA
Para acceder a la tasa bonificada se requiere un consumo mensual mínimo con tarjeta. Aun así, referentes del sector coinciden en que se trata de una de las opciones más competitivas del mercado para este tipo de financiamiento.
Prendarios tradicionales: menos alcance y más tasa
Más allá de esta línea, siguen vigentes los créditos prendarios tradicionales, aunque hoy perdieron atractivo.
Su principal limitación es que no financian el total del vehículo. En autos usados, suelen cubrir entre el 40% y el 50% del valor, mientras que en 0 km pueden alcanzar entre el 70% y el 80%.
A esto se suma una desventaja clave: tasas más elevadas, lo que encarece significativamente el costo final. En consecuencia, terminan siendo una opción más restringida, especialmente para quienes no cuentan con ahorro previo.
Financiación de fábrica... ¿a tasa cero?
En el caso de los autos 0 km, las automotrices ofrecen planes propios, muchas veces promocionados como “tasa cero”.
Sin embargo, en la práctica suelen incluir costos adicionales -como gastos administrativos o “quebrantos”- que funcionan como una tasa encubierta.
De todos modos, en plazos cortos (por ejemplo, hasta 18 meses), pueden resultar competitivos. En esos casos, el costo financiero total puede ubicarse por debajo de otras alternativas, lo que los vuelve atractivos para quienes pueden asumir cuotas más altas en menos tiempo.
Planes de ahorro: una opción a mirar con cautela
Entre las alternativas menos convenientes aparecen los planes de ahorro. Aunque siguen vigentes y son ampliamente utilizados, presentan varios puntos críticos.
Las cuotas se ajustan mes a mes según el valor del vehículo, lo que implica que aumentan de manera constante. Además, el precio base suele ubicarse por encima del valor de mercado.
Los planes de ahorro, aunque vigentes y populares, aparecen entre las opciones menos convenientes.
Foto: NA
Referentes del sector señalan que pueden servir como herramienta de ahorro a largo plazo, pero no como una vía eficiente para acceder a un auto en el corto o mediano plazo.
Entonces, ¿qué conviene más: auto nuevo o usado?
A la luz de este escenario, la conclusión es clara: la diferencia entre un 0 km y un usado se reduce cuando el crédito es el mismo.
Si se accede a una línea como la del Banco Nación, que ofrece condiciones similares para ambos casos, la decisión deja de ser estrictamente financiera y pasa a depender de otros factores:
Necesidad y uso del vehículo
Capacidad de pago mensual
Costo total de mantenimiento
En términos económicos, lo más importante es asegurar una tasa razonable, cuotas previsibles y financiamiento amplio.
Por eso, hoy la discusión entre “nuevo o usado” queda atravesada por una variable más determinante: qué crédito puede sostener cada comprador sin desbordar su bolsillo. Y en ese punto, las opciones más competitivas son las que terminan inclinando la balanza.