El Gobierno nacional envió al Congreso el proyecto de ley para crear el denominado Súper RIGI, una iniciativa que busca captar grandes inversiones en industrias consideradas estratégicas y de alto desarrollo tecnológico.
El Súper RIGI ingresó al Congreso y establece un esquema específico para atraer inversiones en actividades definidas como estratégicas.
El Gobierno nacional envió al Congreso el proyecto de ley para crear el denominado Súper RIGI, una iniciativa que busca captar grandes inversiones en industrias consideradas estratégicas y de alto desarrollo tecnológico.
La propuesta, que apunta a complementar el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), fue remitida a la Cámara de Diputados mediante el Mensaje N.º 181/2026, firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo.
A continuación, repasamos qué es el Súper RIGI, a qué sectores apunta y cuáles son los beneficios que contempla el proyecto.
La iniciativa crea el "Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias" y establece beneficios tributarios, aduaneros, cambiarios y regulatorios para proyectos que demanden una inversión mínima de US$1.000 millones.
Según el texto oficial, el objetivo es promover inversiones de gran escala en actividades que actualmente no se desarrollan en el país o cuyo nivel de desarrollo es aún experimental o piloto.
Entre los sectores mencionados en los fundamentos del proyecto figuran la inteligencia artificial, los semiconductores, la biotecnología avanzada, la infraestructura digital estratégica, el hidrógeno, el gas natural licuado (GNL), los reactores nucleares pequeños, las baterías de litio y distintas manufacturas tecnológicas.
La iniciativa define como "nuevas actividades económicas" a los proyectos industriales, tecnológicos o de servicios vinculados con infraestructura tecnológica y digital estratégica que tengan un impacto transformador sobre la estructura productiva nacional.
En ese marco, los fundamentos vuelven a destacar sectores como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada, infraestructura digital estratégica, hidrógeno, GNL, reactores nucleares pequeños, baterías de litio y manufacturas tecnológicas, señaló Ámbito Financiero.
El núcleo del proyecto está centrado en un esquema de reducción impositiva y estabilidad regulatoria de largo plazo para las inversiones que adhieran al régimen.
Entre los principales incentivos previstos se encuentran:
Además, el proyecto establece una reducción de las contribuciones patronales al 10% para las nuevas relaciones laborales generadas por los emprendimientos adheridos.
En materia cambiaria, las empresas podrán disponer libremente de un porcentaje creciente de las divisas obtenidas por exportaciones: 20% después del primer año, 40% luego del segundo y 100% a partir del tercer año desde la primera exportación.
Otro de los puntos centrales del proyecto es que las provincias y los municipios deberán adherir formalmente al régimen para que los emprendimientos puedan acceder a los beneficios previstos.
Según la iniciativa, las jurisdicciones que decidan sumarse deberán asumir el compromiso de garantizar estabilidad fiscal y mantener condiciones compatibles con la magnitud de las inversiones alcanzadas por el esquema.
Además, el texto establece que cualquier normativa provincial o municipal que limite, restrinja o afecte los beneficios otorgados por el régimen será considerada "nula de nulidad absoluta".
De esta manera, el proyecto busca unificar criterios entre los distintos niveles del Estado y otorgar previsibilidad a los inversores que decidan desarrollar proyectos bajo el nuevo régimen.

