Comprar un auto -0km o usado- es hoy una decisión que, para la mayoría, va de la mano de algún tipo de financiación. Por lo tanto, la pregunta hoy se dirige hacia qué crédito es más conveniente y por qué.
A continuación, repasamos qué créditos existen para financiar autos nuevos y usados, cuáles evitar y qué conviene según el perfil de cada usuario.
Comprar un auto -0km o usado- es hoy una decisión que, para la mayoría, va de la mano de algún tipo de financiación. Por lo tanto, la pregunta hoy se dirige hacia qué crédito es más conveniente y por qué.
Para despejar dudas, Facundo Girón, gerente de ventas de Luma Automotores, detalló cuáles son las líneas vigentes, cuáles resultan más convenientes y cuáles son mejor evitar.
De acuerdo Girón, la línea más conveniente en la actualidad es la que ofrece el Banco Nación. Se trata de un crédito personal -no prendario-.
“La principal característica es que no es prendario: es un crédito personal. El auto no queda como garantía del crédito”, explicó en diálogo con Sitio Andino. Esto permite que el comprador pueda disponer libremente del vehículo y si, por algún motivo, debe vender el auto lo puede hacer sin la cancelación del crédito.
Otra de sus ventajas es la tasa de interés, hoy considerada una de las más baja del mercado, remarcó Girón. La tasa varía de acuerdo a la relación con la entidad bancaria: “Si ya sos cliente del banco y tenés una tarjeta con consumo igual o mayor a 100.000 pesos por mes, accedés a una tasa bonificada del 34%. Para no clientes, la tasa es del 38%”.
Además, es un crédito precancelable, con sistema francés -es decir, con cuotas fijas en pesos-. Además, en algunos casos permite financiar el 100% del valor del vehículo: “Si el banco te aprueba 20 millones y el auto vale 20 millones, lo podés pagar al 100%, en hasta 72 cuotas”.
La línea aplica para vehículos modelo 2016 en adelante, es decir, autos de hasta 10 años de antigüedad.
Más allá del Banco Nación, existen los créditos prendarios tradicionales, que siguen siendo una opción, aunque menos competitiva. “El monto a financiar depende de un porcentaje del valor del vehículo. Mientras más nuevo es el auto, más porcentaje se financia”, explicó Girón. En usados, ese porcentaje suele rondar entre el 40% y el 50%; en nuevos, puede llegar al 70% u 80%.
La contra principal es la tasa: “Hoy se están manejando con una tasa promedio del 57%, siempre hablando de créditos fijos y en pesos”.
También aparecen los créditos UVA, con tasas nominales más bajas, pero con un alto nivel de incertidumbre que los hace difíciles de manejar: “Mientras tenés estabilidad económica convienen. Ahora, cuando hay inflación o amenaza de que se dispare, son una trampa”, advirtió Girón.
En este sentido, no es uno de los créditos más recomendables por la incertidumbre que los atraviesa.
En el caso de los autos cero kilómetro, las automotrices ofrecen financiación propia, muchas veces con la posibilidad de la tasa cero, aunque no siempre es tan así.
Girón explicó que todas las marcas aplican lo que se conoce como quebranto, un costo de otorgamiento que funciona como interés. “Se presenta como tasa cero, pero cuando te dicen tasa cero más quebranto, el quebranto es un costo financiero”.
Aun así, aclaró que, en plazos cortos, puede resultar conveniente:
Consultado sobre las alternativas que menos convienen, Girón señaló a los planes de ahorro. Detalló que estos planes parten de un precio de lista inflado, que se actualiza todos los meses. “Pagás cuotas que siempre se ajustan al valor del auto cero kilómetro. Las fábricas todos los meses aplican aumentos del 3 o 5%”.
Según explicó, el plan sólo puede servir como mecanismo de ahorro a muy largo plazo: “¿A quién le conviene? Al que lo usa como ahorro, paga todas las cuotas y al final decide si retira el auto o pide la devolución del dinero”.
El problema aparece cuando se retira el vehículo de manera anticipada, de hecho existen demandas por la imposibilidad de pagos. Por eso, el consejo fue claro: “No importa dónde compres el auto, pero no te metas en un plan de ahorro. No conviene para nada”.
En cuanto al comportamiento del mercado, el gerente explicó que la financiación es prácticamente indispensable para acceder a un auto. “Hoy todo el mundo busca crédito, incluso para los autos más accesibles. Es muy difícil encontrar una operación de contado”.
A modo de conclusión, para la compra de autos usados o 0km la línea del Banco Nación se posiciona entre las alternativas más potables: “El crédito del Banco Nación sigue siendo el más competitivo. Después, cada uno tiene que analizar su capacidad de pago”, concluyó.

