Alimentos importados ganan espacio y ya compiten en precio con los nacionales
La importación de alimentos crece en supermercados de todo el país, con marcas extranjeras que ingresan a góndola y compiten en precio con productos nacionales.
Alimentos importados ganan espacio y ya compiten en precio con los nacionales
La importación de alimentos avanza no sólo en carne, frutas y verduras, sino también en productos de almacén, como café, pastas y conservas. Se trata de una transformación cada vez más visible en cadenas de supermercados de todo el país, donde los productos importados comienzan a competir directamente con los de origen nacional.
El fenómeno se percibe con mayor fuerza en las grandes superficies, donde banderas de Francia, Alemania, Italia o Brasil señalizan artículos que hasta hace poco estaban limitados a free shops o tiendas gourmet, y que hoy se incorporan a la compra cotidiana.
La importación de alimentos gana presencia en las góndolas de los supermercados.
Foto: Cristian Lozano
Marcas importadas que reaparecen en las góndolas
Entre las marcas que volvieron a verse en supermercados argentinos se destaca la cooperativa uruguaya Conaprole, que regresó tras varios años de ausencia con productos como manteca, dulce de leche y crema, ampliando la oferta en el rubro lácteo.
En el segmento de los productos dulces, reaparecieron las clásicas galletitas danesas en lata azul, ícono de los años 90, bajo marcas como Jacobsen Wonderful y Dan Cake. A esto se suma la llegada de cafés premium como las italianas Lavazza y Viaggio, además del chocolate Feastables, creado por el youtuber MrBeast.
Precios importados que compiten con los nacionales
Uno de los aspectos que más llama la atención es que muchos de estos productos importados llegan con precios competitivos. En categorías como conservas, café y lácteos, algunos artículos pueden costar entre 15% y 30% menos que sus equivalentes nacionales.
Según relevamientos realizados en góndola, se observan diferencias concretas:
Atún: marcas ecuatorianas como Bulnez y Máxima se comercializan a valores sensiblemente más bajos que las nacionales.
Pastas: los fideos Pasta Bella (Albania) cuestan $1.498, frente a los $1.800 de una marca líder como Matarazzo.
Salsas: el puré de tomate italiano Mazza ($4.094 los 680 g) resulta más económico que la passata nacional Rina ($5.300 los 500 g).
Galletitas: las Traviata argentinas ($2.071) superan en precio a las Coquetel brasileñas ($2.000).
frutas verduras supermercado
La importación avanza y redefine la competencia en precios.
Frutas, verduras y carnes: la apertura también se amplía
La mayor apertura comercial también se refleja en el mercado de frutas y verduras importadas. En supermercados y en el Mercado Central de Buenos Aires comenzó a crecer la presencia de naranjas y mandarinas de España, manzanas provenientes de Chile y bananas de Ecuador, que se suman a la producción local, especialmente en períodos de menor oferta estacional.
Otro de los rubros donde se aceleró la importación fue el de la carne vacuna. De acuerdo con datos del Indec, durante 2025 las exportaciones cayeron un 7% en volumen, mientras que las importaciones crecieron con fuerza hacia el cierre del año.
En total, ingresaron al país cerca de 17.000 toneladas de carne, por las que se pagaron USD 73,8 millones, frente a las 2.300 toneladas importadas en 2024, que habían demandado 9,7 millones de dólares. El incremento interanual fue del 580%.
La tensión entre competencia e industria local
Mientras el Gobierno sostiene que la mayor competencia contribuye a contener la inflación, desde la COPAL, que nuclea a la industria alimenticia, advierten que la producción nacional enfrenta una alta presión tributaria y elevados costos logísticos, factores que reducen su competitividad frente a los productos importados.
El debate, así, queda planteado entre la baja de precios en góndola y el impacto que la apertura puede tener sobre el entramado productivo local.