En Noticiero Andino conocemos la historia de vida de Felipe Osman, un reconocido kiosquero que lleva más de 35 años en su oficio desarrollado en las escuelas de Comercio y Técnica de General Alvear.
Trabaja hace 35 años en las escuelas de Comercio y Técnica. “Nunca tuve un problema con nadie. Respeto y buena onda”, cuenta su historia de vida a TVA.
En Noticiero Andino conocemos la historia de vida de Felipe Osman, un reconocido kiosquero que lleva más de 35 años en su oficio desarrollado en las escuelas de Comercio y Técnica de General Alvear.
¿Quién no sacó una copia o compró una tortita en “el Felipe”?, quien con su profesión vio pasar a decenas de generaciones de estudiantes. Hombre de pocas palabras, pero de mucha historia, con innumerables anécdotas en su haber, que las conocemos en primera persona.
Felipe comentó a TVA: "Yo comencé en la escuela de comercio. Ahí era muy jovencito y una noche, entro a la preceptoría y necesitaban un chico que manejara las fotocopiadoras. Entonces, bueno, me ofrecí y ahí empecé como un empleado a porcentaje en el kiosco, y acá puse una máquina, ese mismo año. Tuve un socio al principio, Daniel Guerrero le pusimos pilas y después me quedé acá. Hay que tratar de tener buena onda con los chicos y el respeto ante todo. Y gracias a Dios acá nunca he tenido un problema con nadie. A veces viene la abuela, viene la hija y la hija, ya que todos han pasado por acá. Así que bueno, todo bien. Lo lindo y gratificante de esto es que cuando ando por el centro así, los chicos de primero, todos me saludan, las madres me miran, se ríen, dicen Uy, a mí me calentaste la tortita".

