El implacable viento blanco les destruyó el emprendimiento
Leonor Gallardo y Leonardo Muñoz, dueños de un parador que resultó seriamente dañado por el viento blanco en Malargüe, lanzaron una rifa para recaudar fondos.
Así quedó destruido el parador turístico tras el paso del viento blanco.
El pasado fin de semana la inclemencias del tiempo en algunas localidades rurales de Malargüe fueron considerables, a las precipitaciones níveas y pluviales, se les sumó el temido viento blanco, que entre las consecuencias de su presencia en la montaña, destruyó una obra en construcción de una pareja de prestadores de servicios turísticos a 30 kilómetros de la ciudad.
El último temporal que afectó la cordillera malargüina se manifestó con nevadas y fuertes vientos del oeste, con ráfagas en algunos sectores de alta montaña que superaron ampliamente los 100 kilómetros por hora. Este fenómeno es conocido como viento blanco, se origina en territorios montañosos en invierno, y está conformado con nieve en suspensión y muy baja sensación térmica, que puede rondar entre los -8° (ocho grados bajo cero), y los -20° (veinte grados bajo cero), en esta región de Mendoza, además de provocar escasa visibilidad.
La angustia manifiesta ante el edificio destruido.
Como consecuencia de este rigor meteorológico, el parador del Complejo La Montaña que estaban construyendo a unos 30 kilómetros al oeste de la ciudad de Malargüe Leonardo Muñoz y Leonor Gallardo quedo destruido.
Leonardo Muñoz contó a SITIO ANDINO que se enteraron de este lamentable desenlace a través de una comunicación radial de pobladores de la zona que avisaron la situación. En esta época del año son pocos los puesteros que habitan esta zona de Malargüe, cercana a Castillos de Pincheira.
LEONARDO MUÑOZ
Sobre los daños, el emprendedor malargüino dijo que el fuerte viento blanco destrozó el parador que estaban edificando “para empezar a trabajar con turistas”, luego de haber dejado la anterior locación por la pandemia por coronavirus, situación sanitaria que llevó a restricciones en el sector y deterioro en las economías regionales. En su relato, Muñoz precisó que el lugar destruido estaba sin ocupantes, lo que permitió que no se produjeran heridos.
Leonor Gallardo, pareja de Leonardo Muñoz, está en proceso de recuperación luego de ser operada de uno de sus pulmones, lo que obliga a que no poder trabajar en lo que desde hace años se venía desempeñando: la atención en su proyecto turístico rural.
LEONOR GALLARDO
Estas vicisitudes “nos bajonean”, lamentó la joven mujer, detallando en su diálogo con SITIO ANDINO que lanzaron una rifa colaboración, cuyos premios son una el primero un chivo, el segundo una bolsa de harina y una pack de azúcar. Con lo recaudado y otro tipo de colaboración que reciban, intentarán en poco tiempo levantar las paredes del parador que resultara destruido por el viento blanco.