"El folklore no es el pasado, sino presente y futuro"
Investigadores se encargaron de recalcar a través del folklore como "integrador de la vida de los pueblos" y en Malargüe muchos trabajan con ese objetivo.
El folklore conjuga las tradiciones y la vida cotidiana de los argentinos.
Este 22 de agosto se conmemora el Día Internacional del Folklore y en nuestro país el Día del Folklore Argentino, fecha que sirve para destacar los estudios que buscan revalorizarlo como eje de “las tradiciones, de hechos sociales, estéticos, compartidos por la población y que suelen transmitirse de generación en generación”, además “del saber popular e incluye los bailes, la música, leyendas, cuentos, artesanías y supersticiones de la cultura local, entre otras manifestaciones multidimensionales”.
CONSTANZA OSTROWSKY DÍA DEL FOLKLORE
Constanza Ostrowsky, que es licenciada en Folklore y estudiante de un posgrado en Antropología Social, además de desempeñarse en el área de la educación y la investigación en Malargüe, subrayó en diálogo con Medios Andinos, y tras definir al folklore y los estudios que se realizan, afirmó que “el folklore son muchas cosas” no sólo lo que pensamos comúnmente como es “es bailar, tomar mate, o hacer asado” sino que “envuelve más que las costumbres”.
En esta línea, Ostrowsky explicó que entre esas cosas cotidianas y que hacen al folklore “está el ejemplo de las canciones en las canchas de fútbol”, lo que permite decir que el folklore no sólo son “las tradiciones básicas”, sino que es ampliar la mirada los hechos sociales que comparten todos los integrantes de la sociedad”.
Agregando que el folklore incluye los aspectos emociónales de la gente, y que puede traducirse en Malargüe con hechos que resultan cotidianos para nuestra población como “en un cumpleaños de 15 bailar la cueca”, y a veces sorprender a las personas foráneas por su naturalidad.
La investigadora fundamentó su análisis con otras muestras como “las mujeres tejenderas, que son patrimonio intangible y que pensamos que es algo olvidado”, cuando en realidad es algo cotidiano en cualquier parte de nuestro departamento, parte de nuestras tradiciones, motivo por el cual reafirmó que “el folklore no es el pasado, sino el presente y esperemos que también nuestro futuro”.