La reutilización de neumáticos fuera de uso y otros materiales reciclables comenzó a abrirse camino en zonas rurales de Malargüe como una alternativa sustentable para la construcción de corrales ganaderos. La iniciativa impulsada por técnicos del INTA busca reducir residuos, disminuir el uso de vegetación nativa y mejorar las condiciones productivas durante las épocas más exigentes del año.
En el departamento de Malargüe, una propuesta que combina innovación y cuidado ambiental comienza a mostrar resultados concretos en establecimientos rurales. Se trata de los talleres sobre construcción de corrales con neumáticos fuera de uso (NFU), una experiencia que llevan adelante desde la Agencia de Extensión Rural Malargüe del INTA y que ya cuenta con antecedentes positivos en puestos de la zona de La Junta, al noreste del departamento.
Embed - CONSTRUCCIÓN DE CORRALES CON MATERIALES RECICLADOS
Impulsan en Malargüe corrales con materiales reciclables
El ingeniero Javier Macario, responsable de la agencia local del INTA, explicó que el objetivo central es ofrecer herramientas prácticas a productores y crianceros mediante el aprovechamiento de materiales que habitualmente terminan convertidos en residuos.
La técnica consiste en cortar los laterales del neumático en desuso para conservar únicamente la banda de rodamiento. Luego, esas estructuras se ensamblan unas con otras hasta formar paredes resistentes para los corrales.
Según detalló el especialista, este sistema no solo reutiliza un elemento que ya cumplió su vida útil, sino que además representa una alternativa concreta para disminuir la extracción de recursos del ambiente natural.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es el impacto positivo sobre el monte y la vegetación nativa de Malargüe. Tradicionalmente, muchos corrales rurales requerían materiales obtenidos directamente del entorno, mientras que esta metodología permite reducir esa presión ambiental y promover un uso más eficiente de los recursos disponibles.
El ingeniero Javier Macario señaló además que estas estructuras cumplen un rol clave durante la temporada de pariciones, especialmente para la producción caprina y ovina, ya que brindan espacios adecuados para el nacimiento y resguardo del ganado.
A esta experiencia también se sumó el aprovechamiento de lana de descarte como aislante térmico en techos, con espesores de entre cinco y diez centímetros, protegida con nylon para evitar filtraciones por lluvia o nieve y mejorar el bienestar animal durante el invierno.