El ciclismo de ruta local tiene en la Vuelta Ciclista de Mendoza su máxima expresión. A lo largo de casi cinco décadas de historia, varios campeones mendocinos se han convertido en ídolos populares, llevando la bandera provincial a lo más alto y demostrando que la carrera también pertenece a quienes la viven desde adentro.
Los pioneros: Cortez, Escalante, Contreras y Villarroel
El primer triunfo mendocino llegó en 1981 con Cayetano Cortez, que abrió el camino para una generación de ciclistas locales. Luego llegaron los títulos de Roberto Escalante (1984), Omar Contreras (1985) y José Villarroel (1986), que consolidaron la presencia de la provincia en el palmarés.
En 1988, Raúl del Rosario Ruarte volvió a poner a Mendoza en lo más alto, demostrando que la Vuelta se estaba convirtiendo en un símbolo de identidad para los pedalistas cuyanos.
Los años ’90 y la irrupción de nuevos campeones
La década del 90 tuvo como protagonistas a ciclistas mendocinos como Rubén Bergamín (1991) y Juan Marcelo Agüero (1993), que brillaron en un tiempo donde San Juan y Buenos Aires también marcaban fuerte presencia.
vuelta de Vendoza
En 1997, Ariel Jaime conquistó la Vuelta y sumó su nombre a la lista de héroes mendocinos que supieron resistir a corredores de otras provincias y del extranjero.
El nuevo siglo del Ciclismo mendocino: Corvalán, Brizuela y Gili
El cambio de milenio trajo más alegrías para Mendoza. En 2003, Alejandro Corvalán levantó el trofeo, y en 2004 Gabriel Brizuela escribió la primera de sus grandes páginas en la Vuelta.
Más tarde, en 2007 y 2008, Ignacio Gili logró un histórico bicampeonato, que luego completaría Brizuela en 2009 y nuevamente en 2015, confirmándose como uno de los nombres más importantes del ciclismo mendocino.
La última década y los referentes actuales del Ciclismo local
Si bien en los últimos años los títulos estuvieron dominados por figuras de Buenos Aires, San Juan y el exterior —como Juan Pablo Dotti o Laureano Rosas—, Mendoza mantuvo su legado con la vigencia de corredores experimentados como Gabriel Brizuela, además de nuevas generaciones que buscan escribir su propia historia en la carrera más importante del calendario nacional.
La palabra de Gabriel Brizuela, ganador de la Vuelta Ciclista de Mendoza
El mendocino Gabriel “Lobito” Brizuelaes uno de los grandes campeones de la Vuelta de Mendoza, la carrera más importante del ciclismo de ruta argentino. Conquistó la competencia en 2004, 2009 y 2015, y cada una de esas victorias dejó una huella especial en su carrera. “En 2004 ya había soñado que ganaba la Vuelta y se me cumplió. En 2009 fue muy especial porque gané la contrarreloj y la etapa de Las Cuevas. Y en 2015, aunque no era el favorito y no gané ninguna etapa, gracias a la regularidad me pude quedar con mi tercera Vuelta”, recordó.
Para el Lobito, la prueba mendocina siempre se distinguió por su dureza y exigencia. “La Vuelta de Mendoza siempre fue muy dura. Antes se subía Villavicencio por la tierra y las etapas eran más largas. El Cristo Redentor era la etapa más exigente junto con la crono de Olguín y la llegada al Cerro de la Gloria”, explicó el triple campeón, que destacó la importancia de la competencia como escuela para generaciones de ciclistas.
Gabriel “Lobito” Brizuela, triple campeón de la Vuelta de Mendoza (2004, 2009 y 2015), recordó sus conquistas y dejó un mensaje a los jóvenes: “Con disciplina y constancia todo llega”. #Ciclismo#Mendoza#VueltaDeMendozapic.twitter.com/3a6zVCbqd9
Con vistas a la edición 2026, que marcará los 50 años de la Vuelta de Mendoza, Brizuela resaltó el peso histórico de la carrera. “Han pasado muchísimos ciclistas de renombre, desde Ernesto Contreras en adelante. Por eso creo que el ciclismo es tan importante para Mendoza”, señaló el Lobito, que valora la trascendencia que ha tenido el evento como bandera del deporte provincial.
Finalmente, dejó un mensaje para los más jóvenes que sueñan con correr la Vuelta: “Yo era un chico de 14 años que nunca pensó ser ciclista y terminé ganando tres Vueltas. A los chicos que empiezan les digo que se cuiden, que entrenen con disciplina y constancia. No es fácil el ciclismo, pero si realmente les agarra esa pasión, todo llega”, cerró.
Mendoza, tierra de Ciclismo
La lista de campeones mendocinos en la Vuelta a Mendoza es un repaso por la historia viva del deporte provincial:
Cayetano Cortez (1981)
Roberto Escalante (1984)
Omar Contreras (1985)
José Villarroel (1986)
Raúl del Rosario Ruarte (1988)
Rubén Bergamín (1991)
Juan Marcelo Agüero (1993)
Ariel Jaime (1997)
Alejandro Corvalán (2003)
Gabriel Brizuela (2004, 2009 y 2015)
Ignacio Gili (2007 y 2008)
Cada uno de ellos aportó victorias inolvidables que consolidaron a Mendoza como cuna del ciclismo argentino.
Identidad y orgullo mendocino en Ciclismo
La Vuelta a Mendoza no sólo es la prueba más dura y prestigiosa del país: también es un espejo de la pasión mendocina por la bicicleta. Los campeones locales no solo subieron al podio, también inspiraron a nuevas generaciones de ciclistas que siguen soñando con brillar en las rutas cuyanas y perpetuar la tradición de un deporte que forma parte de la identidad provincial.
El Ciclismo de Mendoza y su presente
El dirigente y referente del ciclismo mendocino, Fernando Lanzone, analizó la situación actual de la disciplina en la provincia: “En rasgos generales estamos bien, pero económicamente se complica mucho. Quizás no podamos ir al ciclismo de pista por una cuestión económica. Pero en general podemos decir que estamos bien, porque venimos haciendo la temporada y la vamos a terminar”, aseguró.
Más allá de las dificultades, Lanzone remarcó la importancia de las categorías infantiles, que se corren todos los domingos con carácter recreativo y sirven como semillero de futuros talentos: “Yo creo que tenemos futuro con Lucas Umell, con Julieta Benedetti. También se está trabajando bien con Gustavo Valaria en juveniles, y ahora vamos a los Juegos Binacionales”, señaló.
Finalmente, se refirió a la Vuelta de Mendoza 2026, que tendrá un condimento especial:“La Vuelta va a cumplir cincuenta años. Estamos con Federico Chapeta viendo la posibilidad de hacer algo distinto o cambiar algunas cosas. Queremos que sea una Vuelta conmemorativa, como se merece por sus cincuenta años”, concluyó.