El pase de la Selección argentina a las semifinales de la Copa del Mundo dejó tela para cortar más allá del gran rendimiento futbolístico del equipo. Las plataformas digitales se inundaron de réplicas tras conocerse la lectura de labios del cruce que Lionel Messi mantuvo con el árbitro portugués João Pinheiro en el Mundial 2026.
El cruce y los dichos de Lionel Messi al árbitro europeo
La tensa secuencia ocurrió durante el primer tiempo del encuentro frente a Suiza, en el que la Albiceleste terminó imponiéndose por 3 a 1 en la prórroga. El juez del partido sancionó una infracción cerca del área argentina y, al momento de acomodar la barrera defensiva, comenzó el altercado. A Messi no le gustó la forma ni los modos en los que el colegiado europeo se estaba dirigiendo a los jugadores nacionales y decidió plantársele cara a cara.
Según revelaron las transmisiones televisivas y la lectura de labios posterior, el astro rosarino no se guardó nada y le exigió autoridad pero con educación: “Hablá bien, no faltes el respeto. A mí hablame bien, yo te hablé bien”. Ante la insistencia del 10, que le repitió la frase marcando la cancha, el árbitro prefirió no continuar con la discusión verbal y siguió adelante con el desarrollo del juego, aunque el capitán argentino mantuvo su disconformidad durante las acciones siguientes. La designación de Pinheiro ya venía bajo la lupa de la polémica por tratarse de un juez europeo dirigiendo a un combinado de su mismo continente frente a un sudamericano.
¿Cómo repercutió el partido en los planes futuros de la Selección?
A pesar del fuerte cruce y los momentos de fricción en un duelo que incluyó la expulsión del suizo Breel Embolo, el capitán argentino volvió a ser la pieza clave de la Scaloneta. Messi asistió quirúrgicamente a Alexis Mac Allister para abrir el marcador del encuentro, ratificando su vigencia absoluta en la actual cita mundialista. Con la clasificación en el bolsillo, la delegación nacional ya planifica el trascendental partido del próximo miércoles.
"Jugar contra Inglaterra es especial porque es un equipo formidable. Personalmente, es la primera vez que voy a jugar contra ellos. He jugado contra todos los equipos menos Inglaterra, así que también será bueno por esa razón", declaró el propio Lionel Messi tras el cierre de los cuartos de final, palpitando un cruce histórico que paralizará al país.