Roger Federer fue contundente: "El tenis se olvida de sus leyendas"
El ex número 1 del tenis mundial, Roger Federer, hizo un profundo análisis de la actualidad del deporte. Mirá lo que dijo.
Roger Federer analizó el presente del tenis, la uniformidad de estilos, la necesidad de recuperar la diversidad de superficies y dejó abierta la puerta a un regreso simbólico junto a Rafael Nadal.
Roger Federer volvió a hacer ruido, esta vez lejos de la cancha. En una charla profunda y distendida en el Served, conducido por Andy Roddick, el ex tenista suizo dejó una reflexión que atravesó al mundo del tenis: “Olvidamos a las leyendas de nuestro deporte”. Sus palabras apuntaron a la falta de reconocimiento histórico, la transformación del juego y el impacto físico que terminó empujándolo al retiro.
Federer, uno de los jugadores más influyentes de todos los tiempos, abordó distintos ejes que marcaron su carrera y el presente del circuito: la conexión entre generaciones, la homogeneización del juego, la ralentización de las canchas y el desgaste físico que hoy atraviesan los tenistas de elite.
“Siempre sentí que debíamos reunirnos, pasar tiempo juntos y darles un papel a quienes hicieron historia. Por eso existen los capitanes y asistentes en la Laver Cup”, profundizó. En ese sentido, destacó el valor de que los jóvenes compartan experiencias con figuras como Rod Laver, Andre Agassi o Björn Borg.
“Una semana juntos puede inspirar más que mil charlas técnicas”, agregó, convencido de que el legado también se transmite fuera de la competencia.
“Para mi, el mejor de la historia es Novak Djokovic. Si me decís 'la elegancia', no hay duda que Roger Federer, y si me decís 'resiliencia y tenacidad', no hay duda que es Rafael Nadal”.
La salud, el quiebre y la decisión de retirarse del tenis
Otro de los momentos más íntimos del diálogo fue cuando Federer habló de su retiro. “Mi rodilla se fue poniendo cada vez peor y entendí que no podía volver”, reconoció. Aunque evaluó despedirse en torneos emblemáticos como el US Open o Basilea, eligió hacerlo en la Laver Cup de Londres, acompañado y no en soledad.
“Siempre fui un jugador de equipo en el fondo. No quería estar solo en ese momento”, señaló. La lesión marcó un antes y un después: “Siempre me destaqué por no lesionarme, pero al final tuve que replantearlo todo”.
Federer también explicó por qué decidió no exponer públicamente cada etapa de su recuperación, a diferencia de otros colegas, para protegerse mentalmente y evitar dar ventajas competitivas.
Un tenis más físico y cada vez más parecido
El análisis del presente del tenis masculino ocupó un lugar central. Federer observó una pérdida de variedad de estilos, producto de la uniformidad de las superficies y la ralentización de las canchas.
“Antes todos tenían algún punto débil. Hoy todos pegan fuerte de derecha y de revés”, explicó. Según su mirada, el dominio físico actual beneficia a jugadores como Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, pero empobrece el espectáculo.
“No puede ser que en pista cubierta se devuelva el saque desde tan atrás y se gane el punto. Debería ser más difícil”, ejemplificó, reclamando que los torneos vuelvan a ofrecer condiciones extremas y diferentes, como sucedía en otras épocas.
¿Un regreso junto a Nadal?
Federer también dejó abierta una puerta que ilusiona a los fanáticos: un partido simbólico junto a Rafael Nadal. “Sería hermoso volver a la pista con Rafa para inspirar a los más jóvenes”, admitió, aunque aclaró que todavía no es el momento.
Tras un tiempo de desconexión luego del retiro, el suizo reconoció que extraña la energía del público y el contacto con el tenis, y no descartó regresar de manera especial, lejos de la exigencia del circuito profesional.