Lo que para muchos es un simple paseo en bicicleta, para otros es una experiencia nueva y liberadora. Adultos y niños que nunca habían podido pedalear sienten la velocidad, el viento en la cara y la compañía de un grupo que los acompaña. “Cada sonrisa que vemos nos recuerda por qué hacemos esto”, dijo Silvio Tejerina, uno de los impulsores.
Un proyecto en la provincia de Mendoza que nació del amor de un padre y su hijo
Lo que empezó como una actividad recreativa entre un papá y su hijo con autismo se convirtió en un movimiento de inclusión sobre ruedas que ya es referencia en Mendoza. Silvio, padre de Emiliano, recordó que el primer paso fue un triciclo: “Desde que Emi tenía tres años usamos la bicicleta como medio de adaptación al ambiente”, señaló.
A medida que su hijo crecía, la necesidad de encontrar un formato más adecuado los llevó a descubrir las bicicletas tándem. En ese camino conocieron a la ONG Empujando Límites, de Buenos Aires, y lograron acceder a un modelo importado de aluminio que se adaptaba perfectamente a sus necesidades. “Nos pidieron que la usáramos para promover la inclusión y así empezamos a invitar a otras familias”, dijo el protagonista.
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Bicicletas tándem en la provincia de Mendoza: una puerta a la inclusión
Hoy, el grupo reúne a personas con autismo, síndrome de Down, ceguera y enfermedades poco frecuentes. La única condición es que puedan sostenerse erguidos y acompañar el movimiento de los pedales. “Muchos nunca habían andado en bicicleta y la emoción que sienten es indescriptible”, sostuvo Tejerina.
Los paseos, que se realizan todos los domingos a las 11 horas en la rotonda de la calesita del Parque San Martín, han recorrido distintos puntos de la provincia y participado en carreras, travesías y bicicleteadas masivas. “La gente se sorprende al vernos y quiere saber cómo sumarse”, indicó.
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Desafíos, motivación y sueños a futuro en la provincia de Mendoza
El proyecto funciona a pulmón, sin cuotas ni financiamiento externo. “Todos los gastos los cubrimos nosotros y los voluntarios, pero lo que nos mueve es la felicidad de quienes suben a nuestras bicicletas”, dijo.
De cara al futuro, el objetivo es sumar más bicicletas, más guías voluntarios y un espacio propio. “Nuestro sueño es seguir cumpliendo sueños de personas que no se animan. El momento de hacerlo es siempre”, afirmó.