A días del inicio del Dakar 2026, Juan Cruz Yacopini encara la carrera más dura del rally-raid mundial con un presente consagratorio: campeón mundial de Bajas, madurez deportiva y la confianza justa para pelear en los puestos de adelante. El mendocino llega al desierto saudí más sólido que nunca.
La edición 2026 propone un recorrido feroz: casi 8.000 kilómetros, dos maratones sin mecánicos, navegación dividida, etapas larguísimas y terrenos que alternan dunas, piedras, valles y zonas técnicas. Un escenario perfecto para pilotos completos. Y es ahí donde Yacopini sabe que su crecimiento puede marcar diferencias.
De promesa a candidato en el Dakar: el salto deportivo
Durante una pausa en el taller, mientras el equipo SVR ajustaba la Toyota y el olor a combustible impregnaba el aire, Yacopini visitó Sitio Andino y reflexionó sobre su evolución como piloto. “El Dakar te hace crecer a la fuerza. Cada carrera del año termina siendo una preparación para ese momento”, afirmó, repasando mentalmente golpes, aciertos y etapas interminables.
Mirando la camioneta en su mente como quien mira un viejo aliado, agregó: “En esta carrera siempre aparece algo que no habías vivido antes. Y cuando te toca, entendés por qué los tipos de 50 siguen adelante. Esa experiencia vale oro… y este año sentí que yo he dado un salto grande”.
Juan Cruz Yacopini se prepara para un #Dakar 2026 brutal: casi 8.000 km, dos maratones sin asistencia y el ritmo más alto de los últimos años. El mendocino, campeón mundial de Bajas, llega más maduro, más rápido y con la experiencia justa para pelear arriba. pic.twitter.com/Hgz1OOZaxy
La confianza justa para Juan Cruz Yacopini y el trabajo mental para contener la ansiedad
Cuando la charla viró hacia lo emocional, el mendocino fue directo. “Ganar te cambia la cabeza. Lo que parecía imposible de repente se vuelve lógico”, reconoció, aunque también dejó claro que el exceso de confianza puede ser letal.
“En el Dakar, si te pasás de confianza, te la pegás. Por eso trabajo mucho la ansiedad. Yo sabía que era rápido, pero también sabía que si me excedía, el Dakar te acomoda en dos minutos”, explicó mientras ordenaba sus notas de navegación.
Sobre el temple argentino en condiciones extremas, Juan Cruz sostuvo: “Cuando el Dakar se pone feo, ahí es donde mejor andamos nosotros. Venimos de terrenos bravos… allá no hay nada que nos asuste”, tiró.
entrevista juan cruz yacopini
Foto: Yemel Fil
La emoción de largar y el sueño que nunca perdió vigencia
La nostalgia apareció cuando recordó la rampa de largada. “La rampa del Dakar me sigue emocionando. De chico veía a mi papá correr y soñaba con estar ahí”, contó. Y agregó. “Y hoy estar arriba de una camioneta de carrera… no lo daba por hecho ni un segundo”, dijo con una sonrisa que mezcla orgullo y humildad.
Sobre las metas, Yacopini eligió la cautela: “No hablo de resultados. Sé que estoy más fuerte que en mi último Dakar, donde había sido séptimo. Puedo mejorar, sí… pero acá valen los 14 días. Si no nos perdemos y no rompemos, estaremos para algo grande”.
Habrá menos dunas, pero una etapa casi íntegra de arena antes del descanso promete ser brutal.
Novedades mecánicas:
Neumáticos BF Goodrich reforzados para evitar la sangría de pinchaduras.
En las primeras dos etapas habrá pit-stop obligatorio para reducir riesgos.
Parque de pilotos:
812 competidores, 433 vehículos. Grandes nombres presentes, con Toyota, Ford y Dacia peleando la punta.
Yazeed Al-Rajhi defiende su título. Se esperan duelos de alto nivel en todas las categorías.
Categorías paralelas:
Dakar Classic
Mission 1000 (vehículos eléctricos, híbridos o de hidrógeno)
Una edición larga, variada, táctica y brutal. El tipo de Dakar donde un piloto joven, técnico y mentalmente fuerte como Yacopini puede dar un golpe grande.