El fútbol argentino despide a Roque Avallay, histórico delantero nacido en Mendoza que dejó una huella como goleador en distintas etapas del fútbol nacional y fue protagonista de títulos emblemáticos.
En Deportivo Maipú, una tribuna lleva su nombre en homenaje a su legado. Triunfó en cada club del fútbol argentino donde jugó.
El fútbol argentino despide a Roque Avallay, histórico delantero nacido en Mendoza que dejó una huella como goleador en distintas etapas del fútbol nacional y fue protagonista de títulos emblemáticos.
Avallay, nacido el 14 de diciembre de 1945 en San Rafael, inició su carrera en el Club Deportivo Maipú y luego dio el salto a Independiente, donde formó parte del plantel campeón de la Copa Libertadores 1965.
Tras su paso por Independiente de Avellaneda, Avallay continuó su carrera en Newell's Old Boys, donde tuvo una destacada etapa: disputó 149 partidos y convirtió 51 goles entre 1966 y 1969.
Su rendimiento lo llevó a ser transferido a Huracán de Parque Patricios, donde alcanzó uno de los hitos más importantes de su carrera al consagrarse campeón del Metropolitano 1973, integrando uno de los equipos más recordados del fútbol argentino.
A lo largo de su trayectoria, Avallay también vistió las camisetas de Atlanta, Chacarita Juniors y Racing Club.
En Racing Club dejó una marca destacada, con 30 goles en 60 partidos, incluyendo una actuación memorable en el Nacional 1977, donde convirtió dos tantos en un encuentro recordado por los hinchas.
Además de su recorrido profesional, Avallay mantiene un fuerte vínculo con Deportivo Maipú. Su transferencia permitió en su momento la construcción de la tribuna oeste del estadio, que hoy lleva su nombre como reconocimiento a su aporte al club.
Avallay es un ídolo para los aficionados al fútbol argentino, conocido por su ligereza, agilidad, oportunismo, gran remate y cabeceador. Su legado sigue siendo recordado y celebrado por los seguidores de Racing Club y por los aficionados al fútbol en general.

