El deporte latinoamericano vivió un día histórico en los Juegos Olímpicos de Invierno. El brasileño Lucas Pinheiro Braathen ganó la medalla de oro en el eslalon gigante del esquí alpino y consiguió la primera presea dorada invernal para Brasil y para toda Latinoamérica, en una actuación dominante disputada en la mítica pista Stelvio de Bormio. Nunca antes un atleta de la región había alcanzado lo más alto del podio en una cita olímpica invernal.
Nacido en Oslo hace 25 años, pero representante de Brasil desde 2024 —país de origen de su madre—, Pinheiro Braathen construyó una victoria perfecta: salió primero entre 81 competidores, marcó un tiempo demoledor en la primera manga y jamás soltó la cima de la clasificación, dejando atrás a todos los favoritos.
Dominio absoluto desde la primera manga en el eslalon gigante
Desde el arranque, el brasileño impuso condiciones. Aprovechó al máximo su dorsal inicial, ejecutó una bajada agresiva y precisa, y obligó al resto a correr desde atrás. El suizo Marco Odermatt terminó segundo, a 58 centésimas, mientras que su compatriota Loïc Meillard completó el podio, a más de un segundo.
Con una ventaja considerable, Pinheiro Braathen administró la segunda manga con madurez y sangre fría, combinando potencia, técnica y fortaleza mental, para cerrar una victoria sin discusión. Especialistas del circuito coincidieron en que fue una de las mayores exhibiciones recientes en una primera manga olímpica.
Un oro que rompe todos los registros de Brasil y Latinoamérica
El impacto del resultado es enorme. Brasil nunca había ganado una medalla en Juegos Olímpicos de Invierno, y para Latinoamérica el mejor antecedente individual era apenas un noveno puesto. Incluso hay que remontarse a 1928 para encontrar registros colectivos destacados, con equipos argentinos de bobsleigh.
Todo eso quedó pulverizado por Pinheiro Braathen, actual número dos del ranking mundial del eslalon gigante, campeón del globo de la especialidad en la temporada 2022/23 y una de las figuras más carismáticas del circuito, donde también se destaca como modelo publicitario y referente mediático.
El oro también tuvo sabor a revancha personal. En Pekín 2022, cuando todavía competía por Noruega, no pudo completar ninguna de sus pruebas. Hoy, defendiendo los colores brasileños, logró la consagración más grande en la historia del deporte invernal regional.
Además, el brasileño todavía puede ampliar su cosecha: este lunes volverá a competir en el eslalon, donde llega lanzado y convertido en el rival a vencer.