Este miércoles se desarrolló la audiencia de prisión preventiva para los tres acusados que están detenidos desde el 14 de diciembre, día en el que protagonizaron un accidente vial en la Costanera y por cuyo siniestro fallecieron dos niños de 6 y 3 años. El juez postergó la definición para este jueves donde debe comunicar si los acusados van a continuar presos. En tanto, dos de los tres apuntados le pidieron perdón a los padres de los niños fallecidos.
En primer lugar, la audiencia se inició con la palabra del fiscal Fernando Giunta, de la Fiscalía de Tránsito, quien investigó el accidente ocurrido el viernes 14 de diciembre y que le costó la vida a Agustín y Abril Kruk, de 6 y 3 años respectivamente. El letrado dio sus argumentaciones ante el juez Sebastián Sarmiento, del Tribunal Penal Colegiado, en las cuales sostuvo que existen elementos de convicción suficiente para mantener a los tres sospechosos detenidos y acusados por homicidio simple con dolo eventual, sosteniendo que los conductores por su accionar provocaron el siniestro fatal.
En el hecho se vieron involucrado Osmar Rodrigo Peca, conductor del VW Gol que dobló por Matienzo a contramano; Sergio Miranda, quien manejaba un camión por Matienzo de Oeste a Este y cruzó por Costanera y José Osvaldo Caccia, chofer de la Ford Fairlane que circulaba por Costanera y terminó impactando contra los nenes y su madre al esquivar el camión.
En este sentido, Giunta explicó que Peca conducía alcoholizado, sin carnet, sin seguro y no previó el resultado de su acción, "demostrando un claro desprecio por la vida ajena", manifestó el fiscal. A su vez, explicó que Miranda, siendo un conductor profesional, manejó sin precaución y que se "escapó" del lugar tras el siniestro.
En cuanto a la situación de Caccia, quien atropelló a las criaturas, Giunta expresó que conducía a exceso de velocidad -la mínima era de 20 kilómetros debido a las reparaciones que se están realizando en ese sector de la Costanera- y que conducía un vehículo que no estaba apto por sus condiciones mecánicas para frenar ante la posibilidad de un choque inminente.
Por su parte, el abogado querellante, Mariano Tello, se adhirió al pedido del representante fiscal y también a la solicitud de que los detenidos continúen presos porque existe riesgo procesal ya que todavía hay pruebas en proceso.
En tanto, Gabriel Carrizo, Juan Ferrari y Mirta Olivera, los abogados defensores de Peca, Caccia y Miranda, respectivamente, pidieron el cambio de calificación al entender que los protagonistas no tuvieron la intención de provocar los accidentes y mucho menos las muertes de las víctimas y solicitaron el beneficio de prisión domiciliaria.
Desconsuelo y pedidos de perdón
Luego de escuchar las argumentaciones de las partes, tuvo lugar a decir algunas palabras Carla Pangliaricci, madre de los pequeños fallecidos y que estaba acompañada de su esposo, Miguel Kruk.
"No tienen la hombría de mirar a mis hijos", comenzó diciendo a los acusados mientras tenía en sus manos las fotos de Agustín y Abril, sentada en la silla de ruedas que la sostiene tras el fatídico accidente. "Ustedes también tienen dos hijos y no se merecen disfrutarlos. Vos manejabas borracho", le tiró a Peca.
Y siguió: "No sé lo legal, sólo sé que mataron a mis dos hijos, a dos angelitos. Yo me muero todos los días un poco más. Me apagaron la luz para todo el viaje".
En tanto, expresó que "no es justo que manejés borracho porque salís directamente a matar gente", refiriéndose a Peca. Y terminó: "Le pido que sea criterioso por el amor a Dios", le dijo al juez mientras lo miraba y besaba las fotos de sus hijos.
Tras las sentidas palabras de Pangliaricci, fue el turno de Osmar Rodrigo Peca, quien expresó: "En primer lugar quiero decir que me siento muy mal por lo que pasó. Sé que estaba alcoholizado (tenía 0,65 gramos de alcohol en sangre)".
"Cometí el error de estar detenido en contramano. Después alguien gritó que había una niña abajo del auto y yo no la veía respirar", relató recordando el momento posterior al choque.
"Lo primero que hice fue ayudar", terminó.
En tanto, Sergio Miranda, expresó: "Quiero pedirles perdón porque yo también tengo dos hijos. Nunca salí con el camión pensando en matar. Yo iba a San Luis cuando pasó el accidente".
"Yo si vi a la señora que estaba con sus hijos", explicó. A su vez, manifestó que "nunca tuve un antecedente, menos de matar por matar a alguien. Yo también tengo miedo porque tengo dos hijos. Después del accidente no quiero manejar más y quiero pedirles perdón", repitió.
En tanto Caccia, prefirió no prestar declaración ante los presentes.
La familia que sufrió esta tragedia estaba viviendo en Guaymallén por un año y luego tenían pensado viajar a Capital Federal, de donde es oriundo el padre de los niños y pareja de Pangliaricci.