Durante Semana Santa, miles de familias argentinas modifican sus hábitos alimenticios y evitan consumir carne roja, especialmente el Viernes Santo. Esta tradición se mantiene como una muestra de respeto por la Pasión de Jesús y representa un gesto de penitencia. Se aplica en el Miércoles de Ceniza, los viernes de Cuaresma y el Viernes Santo.
Semana Santa 2025: qué días y por qué no se come carne
De acuerdo con lo establecido por la Iglesia, el Miércoles de Ceniza y todos los viernes de Cuaresma, así como el Viernes Santo, son días de abstinencia de carne (el cuál se lo considera una comida de lujo o festivo). El simbolismo está relacionado con el sufrimiento de Cristo. Desde el cristianismo se dice que Jesús ayunó durante 40 días en el desierto y murió en la cruz un viernes; en honor a ese sacrificio, los fieles evitan consumir carnes consideradas festivas o lujosas.
Según la tradición cristiana, la carne roja simboliza celebración, abundancia y placer, tres elementos que se consideran inadecuados en un tiempo de reflexión y duelo como la Semana Santa. Por eso, se invita a reemplazarla por platos más humildes y sobrios, como pescado, verduras o legumbres.
Hoy en día, la abstinencia de carne se mantiene como un gesto de fe y tradición, aunque no todos los creyentes lo practican. Sin embargo, la Iglesia continúa promoviendo esta costumbre como un llamado a la introspección, especialmente en contextos donde la espiritualidad cobra relevancia.
La tradición sigue viva, y cada año millones de personas en el mundo se suman a esta costumbre milenaria, no sólo por religión, sino también como parte de una identidad cultural que se refuerza durante Semana Santa./LN.