El robo de teléfonos móviles se consolidó como el delito más común en Argentina. Frente a este escenario, existen mecanismos rápidos que permiten evitar que los dispositivos sustraídos sean reutilizados o revendidos en el mercado informal.
El hurto de teléfonos es el delito más frecuente en el país. Qué hacer en el momento y cómo proteger la línea y el equipo con un simple paso.
El robo de teléfonos móviles se consolidó como el delito más común en Argentina. Frente a este escenario, existen mecanismos rápidos que permiten evitar que los dispositivos sustraídos sean reutilizados o revendidos en el mercado informal.
El Gobierno Nacional, a través del ENACOM (Enta Nacional de Comunicaciones), dispuso la habilitación de una línea exclusiva para el bloqueo inmediato del equipo y la línea.
Así, En caso de robo o extravío, cualquier persona puede llamar al *910 desde otro teléfono y solicitar la desactivación del dispositivo. Este procedimiento impide que el celular pueda ser utilizado en redes móviles y desalienta su comercialización ilegal.
Al realizar la denuncia, el equipo queda inhabilitado para funcionar en cualquier red móvil del país. En paralelo, la línea se suspende de manera temporal hasta que el usuario gestione un nuevo chip con su compañía telefónica.
Este punto es clave: una vez obtenido el nuevo SIM, el usuario puede continuar utilizando su número habitual en otro dispositivo. Incluso, si el celular original es recuperado, existe la posibilidad de rehabilitarlo nuevamente.
En el caso de las líneas prepagas, además, es necesario registrarlas marcando *234# para asociarlas a la identidad del titular. Este paso permite conservar el número y evitar inconvenientes futuros.
Todos los celulares denunciados como robados, perdidos o falsificados son incorporados a una base de datos nacional que bloquea su funcionamiento. De esta manera, se busca desalentar el circuito ilegal de compra y venta de dispositivos.
Sin embargo, desde organismos oficiales advierten que el problema persiste, en gran parte, por la demanda de equipos en el mercado informal.
Ante este contexto, también se recomienda extremar los cuidados al momento de adquirir un equipo, especialmente si es usado:
Estas medidas simples permiten evitar fraudes y reducir el riesgo de adquirir un celular robado, en un escenario donde este tipo de delitos sigue en aumento.

