En la provincia de Mendoza, la problemática de las personas en situación de calle ha cobrado una nueva urgencia este año, no solo por el aumento del número de personas sin techo, sino por el cambio perfiles de quienes hoy duermen a la intemperie.
Mientras el número de personas en situación de calle no deja de crecer, este martes habrá una reunión clave para definir el plan de asistencia invernal.
En la provincia de Mendoza, la problemática de las personas en situación de calle ha cobrado una nueva urgencia este año, no solo por el aumento del número de personas sin techo, sino por el cambio perfiles de quienes hoy duermen a la intemperie.
Ante este escenario, la Iglesia Católica, representada por el vocero del Arzobispado de Mendoza, Marcelo De Benedectis, se reunirá este martes a las 18.30 con autoridades de la Municipalidad de Capital y miembros de la Pastoral. El objetivo es urgente: delimitar un plan estratégico de abordaje antes de que el invierno se instale definitivamente.
El debate sobre la cantidad de personas en la calle genera controversia. Según el relevamiento nacional del Ministerio de Capital Humano, en Mendoza hay 421 personas, lo que ubica a la provincia en el cuarto lugar nacional. Sin embargo, desde la Iglesia estiman que la cifra real asciende a 750, mientras que organizaciones como la Fundación Puente Vincular son aún más drásticas.
Para la ONG, los datos nacionales son una "fotografía aislada" que no capta la dinámica de una población que se desplaza constantemente. Según sus registros -fruto de un cruce de datos realizado en 2025 entre la Provincia, municipios y la Red Calle, el número superaba ya las 1.044 personas a principios del año pasado.
Más allá de los números, lo que preocupa a los organismos de asistencia es el perfil de quienes hoy habitan la calle. Marcelo De Benedectis detalló en diálogo con Sitio Andino que actualmente se pueden identificar tres grupos bien definidos:
Familias "nuevas" en la calle: es el grupo que más ha crecido en los últimos meses. Son padres e hijos que, tras perder el empleo o debido a que sus ingresos no alcanzan para cubrir el alquiler y la comida, terminaron sin hogar. Es la cara más dolorosa y reciente de la crisis económica.
Casos crónicos y complejos: mayoritariamente hombres con más de dos años de permanencia en la vía pública. Presentan un alto grado de vulnerabilidad, con vínculos familiares rotos y, en la mayoría de los casos, problemas graves de salud mental o adicciones (alcohol y drogas).
Población en conflicto: un tercer grupo compuesto por personas que delinquen y no tienen un rumbo establecido, utilizando la calle como base de operaciones. Acá también el vínculo familiar está quebrado.
La reunión de este martes busca superar la lógica de la emergencia. Según adelantaron, el consenso es que "no basta con abrir un refugio para pasar la noche". La intención es coordinar un plan que permita un abordaje integral para lograr que, especialmente las familias y quienes atraviesan crisis recientes, puedan reinsertarse y salir de la situación de calle.
La situación en Mendoza demanda una respuesta coordinada. Entre la frialdad de las estadísticas y la crudeza de la realidad social, la provincia se prepara para enfrentar uno de los inviernos más desafiantes de los últimos años.

