Transformá tu Jardín

Jardinería: formas creativas de reciclar el césped cortado

El reciclaje del césped cortado puede transformar tu jardín y contribuir a un manejo más sostenible de los desechos orgánicos.

Una de las tareas de la jardinería más tediosas es, quizás, cortar el césped del jardín debido a la cantidad considerable de residuos. Pero al mismo tiempo, puede ser una de las actividades más útiles ya que ese césped cortado, puede ser reutilizado para fertilizar, proteger y nutrir tus plantas.

Uno de los métodos más simples y eficaces es utilizar los recortes como fertilizante natural. Dejar los recortes pequeños en el jardín puede mejorar significativamente la salud del césped. Estos restos se descomponen rápidamente, aportando nutrientes esenciales al suelo y ayudando a mantener la humedad. Con esta simple tarea te darás cuenta que tu jardín requerirá cada vez menos de fertilizantes a base de nitrógeno.

Otros usos de césped recién cortado

Mantillo y compostaje. El mantillo, o “mulching”, es otra técnica popular que consiste en secar completamente los recortes y usarlos para cubrir la superficie del suelo. Este método es especialmente útil durante el invierno, ya que protege las raíces de las plantas del frío extremo. Sin embargo, también es beneficioso en verano, ya que ayuda a controlar la temperatura del suelo y a retener la humedad. El mulching además evita el crecimiento de malezas, mejorando la apariencia y la salud del jardín.

El compostaje es una opción excelente si dispones de una pila de compost en tu hogar. Incorporar recortes de césped en el compost aporta una gran cantidad de nitrógeno, mejorando la calidad del sustrato final. Es importante asegurarse de que el césped esté sano y libre de enfermedades antes de agregarlo al compost. La microfauna viviente consume mucho carbono y deja mucho nitrógeno, y puede sobrecargarse de este nutriente y presentar inconvenientes, por lo que se recomienda agregar los recortes en pequeñas cantidades y remover la pila regularmente.

Acolchado y abono líquido. Para cultivos de ciclo corto, como rábanos y lechugas, se puede usar una fina capa de recortes frescos como acolchado. Esta práctica no solo mejora la retención de humedad y el control de malezas, sino que también proporciona nutrientes esenciales al suelo. En el caso de los árboles, se recomienda aplicar una capa más gruesa alrededor del tronco, lo cual no sólo nutre y mejora la calidad del suelo.

Otra alternativa innovadora es la preparación de abono líquido. Este se puede hacer colocando los recortes en un balde con agua y dejándolos reposar durante dos semanas. Todos los nutrientes, como el potasio, el nitrógeno, el fósforo y los aminoácidos, se soltarán en el agua. Luego, este preparado se puede utilizar para regar las plantas, proporcionando un boost nutritivo de manera natural./Infocampo.

Te Puede Interesar