En medio de la detección de varios casos de hantavirus a bordo delcrucero MV Hondius, se desplegó un operativo sanitario para trasladar a los pacientes a Europa. Si bien el procedimiento avanzaba con normalidad mediante aviones sanitarios, una de las aeronaves sufrió una falla en la “burbuja de aislamiento”, lo que obligó a realizar una escala de emergencia en las Islas Canarias. Allí, dos pacientes permanecen a la espera de ser evacuados.
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Three suspected #hantavirus case patients have just been evacuated from the ship and are on their way to receive medical care in the Netherlands in coordination with @WHO, the ship’s operator and national authorities from Cabo Verde, the United Kingdom, Spain and the Netherlands.… pic.twitter.com/olQBk6tdGk
— Tedros Adhanom Ghebreyesus (@DrTedros) May 6, 2026
Dos casos sospechosos debieron interrumpir su traslado y aterrizar de forma imprevista en las Islas Canarias debido a una falla técnica en el avión sanitario. Según informó el Ministerio de Sanidad de España, el sistema eléctrico de soporte presentó inconvenientes, lo que obligó a mantener a uno de los pacientes dentro de la aeronave en el aeropuerto, mientras se aguardaba la llegada de otro avión especializado.
Sin embargo, la embarcación recibió autorización para retomar la navegación y se dirige hacia el puerto de Granadilla, en la isla de Tenerife, en un trayecto estimado de tres días y doce horas, según informó la ministra de Sanidad de España, Mónica García.
Un crucero que partió desde Argentina y generó alarma mundial
El buque, de bandera neerlandesa, había zarpado el 1 de abril desde Ushuaia con 152 personas a bordo, en un recorrido por la Antártida, las Islas Malvinas y el Atlántico Sur. El itinerario debió interrumpirse tras detectarse casos compatibles con hantavirus.
Poco después, ya en cercanías de África, se desplegó un amplio operativo sanitario con intervención de organismos internacionales y autoridades de distintos países, dado que los pasajeros eran de diversas nacionalidades.
Con los pasajeros y la tripulación aislados en sus camarotes, bajo seguimiento médico constante y controles diarios, la gravedad de la cepa Andes quedó en evidencia tras la confirmación de tres muertes vinculadas al brote, además de otros cinco casos activos.