Educación y salud

Docente integrador y de apoyo a la inclusión: por qué es difícil cubrir la demanda

El docente integrador, el de apoyo a la inclusión y acompañantes terapéuticos tienen tareas en común. Sin embargo, es difícil cubrir la demanda. Los motivos.

El faltante de docentes de apoyo, integradores, acompañantes terapéuticos tiene muchas causas pero aún no tiene solución en la provincia de Mendoza. Esto es importante teniendo en cuenta que se trata de profesionales de distintos rubros de la salud que trabajan para garantizar la inclusión y educación de niños, niñas y adolescentes en el sistema escolar.

En diálogo con Nada Simple (Radio Andina FM 90.1), Mariela Miranda, presidenta del Colegio de Psicopedagogos de Mendoza dio detalles de esta problemática refiriéndose a las tareas de estos profesionales en las escuelas y las causas por las que cada vez es más difícil para las familias encontrar al indicado para sus hijos/as.

“Los docentes de apoyo, integradores y acompañantes terapéuticos son términos distintos, pero la idea es la misma: es trabajar en la inclusión de alumnos y alumnas de escuelas comunes que tienen alguna discapacidad que puede ser intelectual, sensorial, motora, o alguna de carácter más psiquiátrico. Es decir, que podemos ir desde un maestro que acompañe, que haga el apoyo a la inclusión como acompañante de la trayectoria, hasta un acompañante terapéutico que regule un poco el comportamiento de ese estudiante que necesita este auxilio”, señaló Miranda.

“A ese acompañante de apoyo a la inclusión lo brinda Escuela Especial, es un docente de formación especial. Entonces, brinda el auxilio en la escuela y tiene articulada cierta carga horaria, porque como es un acompañamiento, no sería la jornada completa ni de lunes a viernes. Es un auxilio que va a estar para cumplir esa tarea”, agregó.

Y aclaró: “Es un docente que trabaja para la Dirección General de Escuelas (DGE), es desde la planta de la Escuela Especial. Este docente toma varios niños/as de distintas escuelas y completa la semana. Eso es lo que el Estado ofrece, a través de la DGE. Así se regula en el nivel primario”.

Miranda sostuvo que en el nivel secundario se hace otro tipo de acompañamiento, “porque es hacia los profesores y no con el estudiante, ya no es uno a uno, como decimos nosotros y como es en la primaria. Vale destacar que en el nivel superior no tenemos la figura por el momento. Debería continuar porque es una trayectoria, pero no tenemos casos registrados o documentados donde llegue porque tampoco alcanzan los profesionales”.

¿Un docente integrador por escuela sería la solución?

“La Escuela Especial tiene un número de docentes y según el estudio que ha hecho, la valoración de los chicos, es la asignación. Por ejemplo, en el caso de un estudiante con discapacidad visual, seguramente será un docente especialista en discapacidad visual quien haga el acompañamiento en la escuela a la que asista”, señaló Miranda.

“En paralelo, por ley, las obras sociales tienen que brindar o garantizar esta figura y aquí es donde viene el docente de apoyo a la inclusión privado. Por eso, yo decía por un lado, el docente de apoyo de gestión pública, es decir, de la DGE y, por otro, el del sector privado”.

“Entonces, en la obra social, la familia busca un profesional, llena un formulario administrativo y la obra social le paga la prestación a ese docente que va, como decimos, a la escuela del niño, de lunes a viernes, en algunos, jornadas completas, en otras jornadas un poco reducidas (menos de las cuatro horas y media)”, sumó la licenciada.

Por qué es difícil encontrar profesionales para esta tarea

“Lo que pasa es que no tenemos tantos docentes de apoyo de Escuela Especial que estén haciendo apoyo a la inclusión. En una época, al Valle del Uco venía mucha gente de San Rafael. Si bien, tenemos un profesorado en Educación Especial en el departamento de Tupungato, los docentes prefieren trabajar en Escuela Especial, que es donde se sienten más cómodos porque tienen otro tipo de trabajo”, apuntó Miranda.

Sobre la dificultad para hallar profesionales, la licenciada agregó: “En el análisis que venimos haciendo, hay una alta cantidad de personas con certificado de discapacidad. De esta manera, Escuela Especial no alcanza a cubrir a todos y hay pocos prestadores privados. Ese es el problema, que con lo poco que hay, no pueden cubrir todo, porque la obra social da la semana completa de lunes a viernes”.

“A esto se suma el pago que viene demorado. No estaban pagando las prestaciones de discapacidad, ni en la parte de terapia ni en la parte de apoyo a la inclusión. Entonces, hay pocos profesionales dedicándose a esto. Además, hay que cumplir muchos requisitos para poder ser prestador de apoyo a la inclusión y, por supuesto, la formación”, cerró la profesional sobre el combo de problemáticas que atraviesa la educación especial.

Escuchá la entrevista completa:

Embed

Te Puede Interesar