Cada 17 de diciembre, se conmemora el Día Internacional por el Fin de la Violencia contra las Trabajadoras Sexuales. Como tal, la efemérides nace por un reclamo por el respeto hacia los derechos de quienes sufren por la discriminación y el estigma social debido al lugar que tiene dentro de la sociedad.
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17 diciembre: por qué se recuerda el Día Internacional por el Fin de la Violencia Contra las Trabajadoras Sexuales
En un día que no sólo abarca a las trabajadores sexuales, sino también a sus defensores, amigos, familiares y aliados, nace por una serie de asesinatos ocurridos en la ciudad de Río Verde en Seattle, Estados Unidos.
Luego, para el año 2003, se celebró por primera vez gracias a la Dra. Annie Sprinkle y por Robyn Few, fundadora del Sex Workers Outreach Project USA, una organización que buscó defender los derechos de las trabajadoras sexuales.
A diario se comenten crímenes de odio contra esta comunidad, junto al estigma social, la discriminación y la indiferencia. Por ello, hoy existen trabajadoras sexuales activistas quienes señalan que las leyes prohibicionistas y abolicionistas contra la prostitución alimentan al contexto de violencia.
Quienes asumen el rol de defensores de los derechos de las personas que ejercen el trabajo sexual o desean recordar el evento, es usual llevar el paraguas rojo como una simbología para el 17 de diciembre.
El mismo fue usado por primera vez en 2001, cuando el artista esloveno Tadej Pogaar colaboró con las personas que ejercen el trabajo sexual para crear un lugar de arte dedicado a este día.
Poco después, se llevó a cabo una manifestación callejera, conocida como la Marcha de los Paraguas Rojos, para dar a conocer las condiciones de trabajo inhumanas y los abusos que sufren a diario.
Finalmente, en 2005, el Comité Internacional sobre los Derechos de las Trabajadoras Sexuales en Europa (ICRSE), decidió adoptar el paraguas rojo como un signo de resistencia a la discriminación.